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5 Consejos para Tomar una Mejor Decisión

¿Quieres conocer el secreto?

Muy probablemente estés a punto de tomar una decisión que va a marcar el rumbo de tu vida. Se escucha muy dramático ¿verdad? Pero en realidad la vida por sí misma es una aventura que incluye risas, llanto, paz y un poco de drama de vez en cuando. En medio de toda esa aventura, tendremos que tomar decisiones, unas más grandes e importantes que otras, y aquí aparece la gran pregunta: ¿cómo puedo tomar la mejor decisión?

Probablemente le preguntes a Dios qué debes hacer, y muchas veces parece que no está escuchando. Cualquiera que sea la decisión que debas tomar, hay algo que es totalmente cierto, Dios quiere mostrarte Su voluntad y Su propósito. Dios le dijo a Abraham “… vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré” (Génesis 12:1 RVR1960). Cuando pedimos dirección, Dios muchas veces primero va a pedirnos que hagamos algo, que demos un paso de fe, para después mostrarnos la tierra prometida. Somos muy impacientes, y queremos ver la tierra antes de salir de nuestra comodidad.

Hay factores que influyen sobre nosotros, uno de ellos podría ser tu tía que ya te está presionando para que te cases, otra podría ser tu propia desesperación por encajar o ser exitoso(a), tu mal humor, o tu exceso de optimismo. ¿Quieres saber cómo poder tomar la mejor decisión? Sigue leyendo.


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El Gran Secreto para una Buena Decisión

Existe una manera de adquirir la sabiduría necesaria y el conocimiento para tomar una buena decisión, y no solo eso, también nos enseña la manera correcta de vivir. El secreto de la vida, no es realmente un secreto, está en la Biblia. Para entenderlo necesitamos a alguien que pueda descifrarlo para nosotros: El Espíritu Santo.

¿Quién es el Espíritu Santo? ¿Dónde lo encuentro? Bien, el Espíritu Santo vive en nosotros, pero para que eso suceda necesitamos pedirlo, “su Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes lo pidan” (Lucas 11:13 NTV). Él es quién nos va a enseñar incluso cómo interpretar la Biblia. Es cierto que para comprender, Dios también nos rodea de personas que nos dan consejos y comparten experiencias, pero para que nosotros seamos sensibles a esas palabras, necesitamos al Espíritu. ¿Cómo puedo tomar decisiones más sabias?

1. Corazón Limpio

“Nuestros pensamientos no deben estar enfocados en nuestros deseos personales”

A todos nos ha pasado que en el teatro, en el cine, en el estadio, o en algún evento, alguien se pone enfrente de nosotros y se nos dificulta ver, nos obstruye la visibilidad. El pecado y la maldad en nuestra vida nos impide ver con claridad la voluntad de Dios, por eso es importante orar, confesar y arrepentirse. De esa manera podemos ser perdonados y limpiados.

Probablemente una de las cosas más difíciles de controlar sean nuestros pensamientos, porque realmente solo tú y Dios los conocen, y como todo en nosotros, también deben ser limpiados. Nuestros pensamientos no deben estar enfocados en nuestros deseos personales, y con esto no quiero decir que no debas tener deseos, metas, sueños, sino que es importante estar dispuesto y morir a todo eso con tal de alcanzar el propósito de Dios. Da miedo salir a lo desconocido, pero Dios guía nuestros pasos.


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2. Tranquilo, No Corras

Viviendo en la generación del microondas, muchas veces es difícil ser pacientes, pero la paciencia es clave a la hora de tomar una decisión. La sabiduría viene acompañada de paciencia. Necesitamos estar dispuestos a esperar creyendole a Dios, porque muchas veces se necesita tiempo para que todas las circunstancias alrededor sean las idóneas. No todas las respuestas son instantáneas, muchas nos exigen cambios y recorrer un camino para hallarlas.

3. Resiste a la Presión

“Debes calmarte, salir un poco de esa presión y meterte con Dios.”

Cuidado con la decisión tomada bajo presión, es muy peligrosa. Existen dos tipos de presión; una es la externa, que involucra opiniones y puntos de vista de otras personas (incluyendo a la tía que ya te quiere casar), y la interna, que se refiere a nosotros mismos, a nuestras preocupaciones, nuestra desesperación, humor, carácter.

Debes calmarte, salir un poco de esa presión y meterte con Dios. Pausa un poco las cosas, respira, enciérrate en tu cuarto, guarda silencio, lee la Biblia, medita. Con esa tranquilidad, las cosas toman otro sentido.

4. Es Hora de Creer

Tal vez ya sabes que Dios quiere guiarte a que tomes la mejor decisión, pero no basta con saberlo, necesitas creerlo. Todos los días tomamos decisiones, y hay algunas que requieren de más tiempo y oración, pero hay otras que son prácticamente inmediatas, ¿aquí qué debo hacer? Por eso es importante tener una relación íntima con Dios, de todos los días, para que cuando sea necesario tomar una decisión rápida, lo hagamos en el espíritu. Dios nos da una promesa:

“El Señor dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti.” Salmo 32:8


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5. Busca la Paz

No importa la presión, ni las circunstancias, ni nuestras limitaciones, Dios todo lo puede hacer y en Él podemos encontrar paz. Es importante no movernos hasta sentir esa paz que proviene de Dios. Aquí muchos confunden esa paz con sus propios deseos, pero debemos entender que si al orar no estamos dispuestos a recibir un “no”, muy probablemente esa paz no llegará hasta que aprendamos a soltar nuestros deseos.

“Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. Y sean siempre agradecidos.” Colosenses 3:15

El Plan de Dios Es Perfecto

“No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.” Romanos 12:2

Dios no permanece ajeno a lo que te pasa, Él se interesa por ti, y si pudiéramos entender la profundidad de eso, viviríamos agradecidos y confiados en Su dirección. Verdaderamente Dios quiere algo bueno, agradable y perfecto para nosotros, pero es un camino que requiere esfuerzo, en el cual te vas a encontrar con obstáculos, y al vencerlos y seguir avanzando, encontrarás la recompensa, y entonces, cuando mires hacia atrás, te darás cuenta que todo valió la pena y que todo tenía un propósito. ¿Cuál va a ser tu próxima decisión?

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Crecimiento Espiritual
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