Actitud

La distancia que hay entre el éxito y el fracaso se llama Actitud

La aptitud más la actitud te llevarán a la altitud.

Todos los días tomamos decisiones que sin duda afectarán nuestra vida. La actitud que tomaremos frente a cada situación es una de ellas. Nosotros elegiremos iniciar la semana con gratitud o renegando por el trabajo que nos espera al llegar a la oficina.  Así que, podemos triunfar o fracasar dependiendo de la manera en que veamos y respondamos a cada circunstancia. Porque “la distancia que hay entre el éxito y el fracaso se llama Actitud”. Seamos sabios entonces y decidamos seguir el ejemplo de aquel que escogió obedecer al Padre en todo.


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Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre (Fil. 2:5-11 Reina Valera Revisada 1960).

La Importancia de la Actitud

La actitud se define como una disposición de ánimo manifestada o como la expresión externa de un sentimiento. Los psicólogos dicen que el primer pensamiento que una persona tiene al despertar será el que rija todo su día. Cada mañana lo primero que viene a tu mente es “¿qué flojera, no me quiero levantar, otro día de trabajo más?” No esperes llevar un día fácil porque de antemano tendrás que lidiar con tu propia actitud.  Aunque también es importante darnos cuenta de que no somos los únicos que saldremos dañados al tomar una actitud negativa. Pues todos tenemos personas a nuestro alrededor que pueden ser afectados por la forma en la que respondemos. No estás solo en el mundo y tu actitud traerá consecuencias tanto a tu vida como a quienes están cerca de ti.

“La vida es tan corta, ¿por qué destruirnos y hablar ásperamente a los que nos rodean?”

Con nuestra actitud construimos o destruimos, edificamos o herimos. Piensa qué actitudes has tomado que han destruido a los demás, no pienses en cuestiones externas que te han llevado a tener una reacción negativa, sino aquello que debes cambiar o dejar. La vida es tan corta, ¿por qué destruirnos y hablar ásperamente a los que nos rodean? ¿Por qué no tomar la vida en abundancia que Dios tiene para nosotros y dejar esas actitudes que solo destruyen a los demás?


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Dios pone la Actitud en nosotros

Necesitamos que Dios nos ayude siempre porque en un instante podemos echar a perder todo. Una situación puede llegar a descontrolarnos y hacer que respondamos equivocadamente. Debemos tener cuidado de no depender de las relaciones externas, sino que podamos reaccionar de una manera correcta a pesar de tener personas cercanas que nos hagan la vida imposible en el trabajo o escuela.

La actitud que tomas determina la paz interior que deseas tener, el tipo de relación que quieras llevar con los demás, duraderas o cortas, y la calidad de tu salud física. Tenemos que hacer cambios en nuestro interior y ver la vida con otro cristal. Debememos ver esa vida en abundancia que Dios ya nos ha dado.

Ahora, ¿cómo podemos hacerlo? Tomando un buen ejemplo. Juan 5:19 menciona: Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”. Tal vez pensemos que Jesús es un ejemplo con los estándares muy altos, pero Pablo lo hizo, tomó a Cristo como su mayor ejemplo (1 Co. 11:1), ¿por qué entonces nosotros no podemos decir lo mismo?

“La aptitud más la actitud te llevarán a la altitud”

Hacer las cosas como Dios lo pide en Su palabra nos llevará a lugares de liderazgo. No es por estar en lo alto, pero es cierto que “la aptitud más la actitud te llevarán a la altitud”. Debemos hacer cambios en nuestra vida porque las personas necesitan ver a Jesús. Por eso es importante cambiar actitudes que tenemos en el trabajo o en la vida cotidiana perseverando cada día.


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Obediencia y Decisión

La actitud autocrítica, tal como la tuvo Zaqueo (Lc. 19:8) al hacer un cambio radical y dar la mitad de sus bienes, es la misma que debemos tomar de manera individual. La obediencia también nos ayudará a tener una actitud diferente, tal como lo hizo Jesús al no aferrarse (Fil. 2:5-11) y obedecer al Padre, mientras que el dominio propio es esencial si queremos hacer cambios en nuestra actitud.

Nosotros también somos los que elegimos cómo afecta la actitud de los demás en nuestra vida. No podemos dejar que nuestro ánimo dependa de las respuestas y acciones de otras personas. La vida se basa en elecciones que nadie más tomará por ti. Tú escoges levantarte, cómo reaccionar ante una dificultad o cómo responder a un simple comentario. Recuerda que Dios nos ha dado una vida en abundancia y que Jesús ya fue a la cruz por ti, ¿por qué vivir amargamente si Él ya venció en tu lugar?

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Viviendo en Cristo
4 Comentarios sobre este artículo
  • Anónimo
    30 noviembre 2017 at 3:44 pm

    cierto lo mejor de la vida es Dios y seguirlo cada dia

  • mileydy
    1 diciembre 2017 at 7:54 am

    me gusta vivir een cristo jesus

  • mileydy
    1 diciembre 2017 at 7:58 am

    quiero crecer espiritualmente

  • Jonno Alvarez
    8 diciembre 2017 at 2:22 pm

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