Conocimiento

El Conocimiento No Es Suficiente

No basta saberlo; debes vivirlo

En Marcos 12:28-34 (RVR1960), podemos leer sobre un acercamiento muy interesante de un escriba con Jesús. El escriba, lógicamente, quería demostrar que él tenía mucho conocimiento de la Escritura, porque realmente no veía a Jesús como Dios, sino como maestro.

Este hombre sabía la teoría, sabía la escritura, entendía lo que la Palabra decía. Es como muchos de nosotros, que si alguien llega y te pregunta algo sobre la Biblia, sabes contestar y explicar. Es más, hasta tienes unos 3 versículos bajo la manga para apantallar a alguien.

¿Te sientes capacitado para contestar si alguien llega y te pregunta acerca de tu fe? Muchos dirán que se sienten capacitados para hacerlo. El escriba tenía el conocimiento y entonces Jesús le dice: “no estás lejos del reino de Dios”. Muchos escribas y fariseos estaban solamente preocupados por ese conocimiento de la ley, sabían la teoría. Ellos sabían cada punto y coma de las Escrituras, conocían todo lo que se debía hacer.

Estás en Peligro

“Ya lo sabes, lo entiendes pero, ¿lo vives?”

Yo estoy escribiendo esto para ti y para mí, porque estamos corriendo un riesgo. Tal vez ya estás bien integrado en la iglesia, sirviendo en algún ministerio, ya hasta te sabes las historias y predicaciones, pero tener todo ese conocimiento no es suficiente. Tú y yo estamos en un peligro, ¿sabes quién es el peligro más grande en nuestra vida cristiana? El mayor enemigo para vivir una vida cristiana plena y verdadera no es satanás; nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos.

Pablo le dijo a Timoteo, “cuídate de ti mismo”. No le dijo que se cuidara de panchito o panchita. Tú y yo somos un gran estorbo para una vida espiritual plena. Si volvemos al relato, el escriba se aventó un buen comentario, y Jesús le da una respuesta que se escucha muy bonita pero realmente es muy triste. Ese “no estás lejos” significa que a pesar de estar cerca, todavía no le da al punto.

Ya lo sabes, lo entiendes pero, ¿lo vives? Esas palabras que dijo Jesús, quieren decir que todavía hay una distancia que nos falta avanzar y no hemos caminado. Es un peligro decir que somos cristianos y/o que tal vez venimos de familia cristiana, jactarnos de todo el conocimiento que tenemos de la Biblia, porque ¿qué importa todo lo que pueda saber si no lo estoy viviendo hoy?


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Necesitamos Motivación

“La razón por la que hacemos lo equivocado es porque nos hemos amado más a nosotros que a Dios.”

Jesús nos presentó el más grande mandamiento: amar a Dios por encima de todo. Sin embargo, es una realidad que amamos otras cosas más que a Dios. ¿De qué sirve que te sepas las historias y cómo es la vida cristiana si no estás amando al Señor con todo tu ser? Pierdes el tiempo. ¿De qué me sirve estar cerca pero no estar viviendo? No voy a entrar al cielo por tener el conocimiento de todas las cosas sino por vivirlas.

En Europa hay un anuncio, que en alemán dice, “cortar flores está prohibido”; en inglés dice, “por favor no corte las flores”; en francés, “los que aman las flores no las cortarán”. Esa frase, aunque suena muy cursi dice algo fuerte, habla de una motivación, de hacer las cosas por amor, por pasión. Si tú lo amas no lo vas a cortar.

¿Cuál es nuestra manera de vivir la vida cristiana? ¿Cuál es tu motivación para asistir a la iglesia? ¿Cuál es tu motivación para llamarte cristiano? ¿Es por miedo a que me vaya mal? ¿Es por miedo al castigo de parte de Dios?

En el primer letrero vemos una prohibición, y así es como muchos ven la vida en Cristo, llena de prohibiciones. El segundo letrero habla de quedar bien, y muchos intentan eso, tienen un deseo de la aprobación de Dios o de la gente para no quedar mal, para no hacer el oso. Pero el último letrero habla del amor, y esa es la razón por la que seguimos o deberíamos seguir a Cristo. No es por miedo al castigo o por el qué dirán de mí. La razón por la que debemos querer seguir a Cristo es porque lo amamos.

Cuando tú y yo amamos algo, lo cuidamos. La razón por la que hacemos lo equivocado es porque nos hemos amado más a nosotros que a Dios. No es cuestión de hacer lo correcto sino de hacerlo por amor a Él. ¡Imagínate que te pase lo mismo que al escriba! Qué feo es el “ya casi”.


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Más Amor Que Conocimiento

“Necesitamos recuperar la pasión y el amor, y la manera de hacerlo es tomando decisiones aún en contra de nuestros propios deseos y planes.”

Como cristiano ya has adquirido el conocimiento pero todavía te falta vivirlo, ponerlo en la práctica, aplicarlo en la tentación. Si llevas una vida cristiana para quedar bien, vas a quedar mal. En cambio, si llevas una vida cristiana para agradarlo a Él, entonces es posible lograrlo. Cuando tú amas vives para lo que amas.

Tal vez el escriba cayó en la rutina y monotonía de la religiosidad. ¿Te ha pasado? Que ese amor con el que empezaste se quedó atrás, olvidado. Ya no sirves con la misma pasión, no tienes esa entrega, estás lejos porque perdiste el amor. Volvemos a lo mismo, tienes el conocimiento, es más, hasta puedes predicarle a alguien, pero te alejaste, ya no hay fuego ni pasión.  

Te mueve más un partido o una fiesta. Vas a la iglesia porque quieres ver a la chava o al chavo que te gusta. ¿Cuál es nuestra motivación? Es como la señora que quería levantar a su hijo para ir a la iglesia, pero el hijo no quiere y pone excusas, diciendo que el domingo es el único día que puede levantarse tarde, así que le dice a su mamá que le dé 3 razones para levantarse. Su mamá le dice: Primero, es domingo y este es el día para el Señor. Segundo, ya tienes 45 años. Tercero, ¡tú eres el pastor de la iglesia!

Necesitamos recuperar la pasión y el amor, y la manera de hacerlo es tomando decisiones aún en contra de nuestros propios deseos y planes. Sea lo que sea, algo está ocasionando una distancia en tu relación con Dios y has permitido una distracción. Dios debe ser la prioridad. Las cosas de Dios deben tener importancia, necesitamos darles cuidado y honra.


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Tu Mirada Fija en el Objetivo

“Si dependes de otros para tener una vida espiritual o para venir a la iglesia, quiere decir que no has visto a Jesús”

No menosprecies el lugar donde estás. Cuando alguien se enfría busca dejar las responsabilidades, no lo hagas ¡levántate en el nombre de Jesús! Aprecia la bendición que tienes al estar cerca de Dios.
¿Por qué perdemos la pasión? Llegó un joven discípulo deseoso de más de Dios en su vida. Fue con un anciano que siempre había vivido apasionado por Dios. Este joven se encuentra con él y le pregunta cómo es que después de tanto tiempo, no ha perdido la pasión por Dios.

¿Por qué hay personas, que aún cuando empiezan muy bien, muy motivados, después se alejan, se apartan y pierden la pasión? ¿Qué hace la diferencia? El anciano le dijo que un día él estaba afuera de su casa, con su perro, cuando de pronto sale una liebre. El perro la ve y empieza a perseguirla por todo el monte, y entonces otros perros también empezaron a ladrar y comenzaron a correr detrás del perro del anciano. De repente cada perro comenzó a regresar y a callarse. Pero el del anciano nunca dejó de perseguir la liebre.

El anciano le pregunta al muchacho: ¿Por qué los otros perros dejaron de correr y el mío no? Porque la diferencia está en que los otros perros nunca vieron la liebre, pero mi perro sí. La enseñanza está en que muchos de nosotros estamos aquí porque oímos a los otros ladrar y vemos que otros vienen, imitamos lo que hacen.

Hasta que realmente ames a Dios de corazón, vas a vivir una vida apasionada. Si dependes de otros para tener una vida espiritual o para venir a la iglesia, quiere decir que no has visto a Jesús, porque cuando lo conoces no necesitas nada más para motivarte. Su presencia es lo que más deberíamos anhelar, ahí encontramos todo lo que Dios tiene para nosotros. ¿Tú has visto a Jesús? ¿Has tenido un encuentro con Él?


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Amor Verdadero

“Alguien con ese amor es alguien que marca una diferencia”

Jesús le dijo a este escriba el primer y más grande mandamiento: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.” Hay algo más importante que orar por mejor trabajo, mejor ingreso, bendiciones materiales, o por tus sueños y anhelos terrenales. ¿Sabes qué es? Pedirle que podamos amarlo más, eso es lo que debemos anhelar con todo nuestro corazón. Si amo a Dios voy a estar firme y seré fiel.

Un hombre no tenía interés por Dios pero tenía un vecino cristiano, y era muy bueno, de esos vecinos que no te tapan la cochera y te acomodan el bote de basura y todo. Un día la esposa de este hombre cae enferma y muere. El hombre sumido en la tristeza, sale de su casa y ve que el vecino también sale, lo saluda y se queda ahí, sin decir palabra alguna, solamente estuvo toda la noche haciéndole compañía, sentado a su lado.

Cuando hubo oportunidad ambos hablaron, el hombre empezó a ir a la iglesia y dijo: “quiero amar e interesarme por otros, como ese vecino se interesó por mí. Alguien con ese amor es alguien que marca una diferencia”. Tu generación es egocéntrica, la generación de la selfie, que publica en redes sociales todo lo que hace, eres tú y tú. Egocentristas. No podemos ver hacia afuera de nuestras necesidades, no servimos o ponemos excusas para no servir y dejar todo tirado.

Fui a una resonancia magnética y en la sala de espera había una mujer sentada a lado mío, le pregunté qué le había pasado. Dijo que había tenido un accidente y seguía mal, entonces le pregunté si creía en Dios, a lo que respondió que sí, y finalmente me dejó orar por ella. Es mucho más cómodo quedamos sentados sin hacer nada, pero el amor requiere acciones.

¿Sabes cómo están tus vecinos? ¿Sabes cómo están tus amigos? ¿Sabes realmente cómo está la gente a tu alrededor? ¿Tienes conversaciones superficiales o eres una persona que puede preocuparse un poco más por alguien? Para hacer todo esto requieres de un fuego y fe verdaderos.

“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.” Apocalipsis 2:4.


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Conserva la Pasión

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:15-16.

¿Cómo está tu pasión en la vida diaria? Tal vez digas que todo está bien, y hasta escuchas alabanzas todos los días. Lo que sucede es que muchas veces nos centramos en nosotros mismos, y decimos que estamos escuchando música cristiana pero solo escuchas algo que te gusta a ti, y hasta en eso tenemos que cuidar lo que pensamos.

Por ejemplo, cuando escuchamos una canción debemos hacerlo para Él. La adoración se trata de Dios. Si hay un momento en tu vida más apasionado que el día de hoy entonces necesitamos reaccionar. Depende de nosotros estar más cerca de Dios. Santiago 4:8.

“Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.” Apocalipsis 2:5.

Necesitamos acercarnos. No es suficiente tener el conocimiento de las cosas. Quizás recuerdas cuando te quedabas a leer la Biblia hasta tarde, y en el carro ibas con la alabanza a todo volumen, llorando. Eran tiempos cuando llorabas por todo y todo te tocaba. En algún punto comenzaron a haber muestras de distanciamiento. Comienzan a pesarte las cosas de Dios. En el versículo viene una alerta: “pues si no…”. Si no reaccionamos Dios viene y se lo da a otro. Vuelve a ese primer amor, vuelve a esas primeras obras.

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Viviendo en Cristo
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