Cristianos Chamuscados

¿Cómo pasarás la prueba final de tus obras?

Muchos jóvenes están pasando por pruebas difíciles en sus casas con sus familias. Está saliendo a la luz si realmente confían en Dios.

Estaba con mis hijos viendo una película donde aparecía un gato egipcio y como que me daba la impresión de que estaba chamuscado. En realidad no lo estaba pero la verdad es que existen cristianos que van a llegar al cielo chamuscados. Espero que nadie se haya sentido identificado. ¿Como te verás delante de Dios? “Por la gracia que Dios me dio, yo eché los cimientos como un experto en construcción. Ahora otros edifican encima; pero cualquiera que edifique sobre este fundamento tiene que tener mucho cuidado. Pues nadie puede poner un fundamento distinto del que ya tenemos, que es Jesucristo” (1a Corintios 3:10-11 NTV). En nuestra vida cristiana hay un fundamento. Cuando alguien vino a nosotros y nos compartió de Cristo, puso un fundamento. Un fundamento es una base, un cimiento. Sirve para soportar el peso de una edificación. Pablo dice que él puso el fundamento y otro edificó encima pero que cada uno debe cuidar como se sobreedifica porque la obra de cada uno será puesta a prueba el día que se pase por fuego (1a Corintios 3:12-15). Este pasaje es acerca del cual les quiero compartir.

  1. Es necesario tener un fundamento.

Pablo nos está enseñando algo. La primera cosa importante para edificar una vida cristiana es tener un fundamento correcto. Si nosotros estamos en Cristo y queremos crecer espiritualmente tenemos que tener muy claro que el fundamento de nuestra vida debe ser Jesús. Cuando conocemos al Señor, lo primero que hacemos es aceptar a Cristo, aceptarlo como Señor, como nuestra autoridad. El fundamento de nuestra vida es Jesús. Nuestra vida está fundamentada en Cristo. Él es nuestra autoridad y nuestro Salvador. Si tú y yo decimos que somos cristianos pero no nos sometemos a Cristo entonces nuestra vida espiritual se caerá pronto. ¿Cuántos han sufrido caídas espirituales en su vida? Eso ocurre porque nuestro fundamento no está firme. Nuestra vida tambalea cuando no está sometida a la autoridad de Dios. Si una casa no tienen un fundamento correcto no va a permanecer. Cuando se construye una casa se requiere hacer distintos tipos de planos y estudios para determinar si el suelo es adecuado. La casa puede verse bonita por fuera pero, sin un fundamento sólido, se va a cuartear. ¿Cuántos cristianos cuarteados conoces?

Cuando perseguimos nuestros propios deseos en lugar de la voluntad del Señor, nuestra edificación se cae. No es suficiente creer en Dios. Dicen que hay que creer en algún dios, el que sea; dicen que todos los caminos llevan a Dios. Pero Jesús dijo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí” (Juan 14:6). No se trata solamente de creer en Dios; se trata de creer en Dios y creer en Jesucristo. Hablaba con una persona acerca de las religiones. Yo le expliqué que las religiones son inventos humanos, inventos del hombre para explicar a Dios. Si yo le pidiera en este momento a varias personas que me dijeran en qué estoy pensando, quizás podrían todos imaginarse algo distinto. Así son todas las religiones. Cada religión tiene una opinión de lo que Dios es. Quizás si tú me conoces personalmente podrías tener una idea muy cercano a lo que estoy pensando; pero en realidad nunca lo sabrás hasta que yo te lo diga. La vida cristiana es una relación con Dios y Jesucristo es la revelación del Padre. Él dijo, “¡Los que me han visto a mí han visto al Padre!” (Juan 14:9). Jesús es el fundamento de nuestra fe. Nuestro fundamento es que Cristo es Dios, vino a este mundo, tomó nuestro lugar e hizo lo que el mundo no podía hacer: vencer al pecado. Dios se hizo hombre y vivió como el hombre debió haber vivido, lo que ningún ser humano pudo ni podrá hacer jamás. Nosotros no somos salvos por nuestras obras o por ser buenos. Nosotros somos salvos porque hemos creído en Jesús. Él es el fundamento de nuestra fe.

  1. Debemos escoger los materiales correctos.

El fundamento no es suficiente, hay que edificar sobre este. En este momento te encuentras edificando tu vida. ¡Qué bueno que tengas a Cristo en tu corazón! ¡Qué buenos que vayas a la iglesia! Pero no es suficiente. Tienes que edificar. Pablo habla acerca de cómo estamos construyendo en nuestras vidas y qué materiales estamos escogiendo para crecer. Algunos se quedan con el puro fundamento. “Yo soy cristiano pero sigo viviendo mi vida como quiero.” Siguen haciendo lo mismo que hacían antes. La pregunta es si estás construyendo sobre el fundamento, si hay fruto de la presencia de Dios en tu vida, si hay un cambio de carácter, de deseos, de pensamientos y de prioridades. ¿Cómo estás construyendo? Podemos escoger piedras preciosas para construir como leer la palabra de Dios, orar, servir y ayunar. Hay jóvenes que solo quieren asistir a una iglesia pero sin comprometerse. ¿A cuántos se les ha caído la construcción porque no han orado? Obedecer al Señor es también una manera de construir. ¿Te ha pedido Dios que cambies cosas en tu vida? Adorar al Señor es un material esencial. Pero también hay materiales que son como la madera o la hojarasca como pasar tiempo excesivo en las redes sociales o la televisión, dar mal testimonio, tener amistades o relaciones equivocadas, tener malas conversaciones y prestarse a chismes.

¿Recuerdan a los tres cochinitos? Estoy seguro de que esta historia está basada en la Biblia. El primer cochinito era medio flojo y utilizó paja como para no batallar. El segundo utilizó madera y palos. Quizás se preocupaba por el confort. El tercer cochinito se preocupó porque la casa fuera fuerte y segura porque los tres tenían una amenaza el común: el lobo se los quería comer. ¡Quería chicharrón! Conocemos el final de la historia. El punto es, ¿por qué se caen áreas de nuestra vida? Necesitamos revisar bien los materiales con que estamos construyendo. ¿Qué estamos haciendo? ¿A qué le damos prioridad? ¿En qué te estás deleitando? ¿Dónde está tu tesoro? ¿Dónde está tu corazón? Tu deleite debe ser vivir en la voluntad de Dios. Algunos estamos muy ocupados. Tenemos muchas cosas qué hacer pero no tenemos tiempo para dedicar a la edificación de nuestra vida. Puedes estar activo en la iglesia y no dedicar tiempo a edificar tu relación con Dios. El apóstol Pablo nos dice que nuestra obra será probada. Todos somos y seremos probados en nuestra vida cristiana para ver si lo que hay es de verdad o no. Cuando llegues delante del Señor verás si lo que edificaste era realmente lo que el Señor quería para tu vida o si desperdiciaste el tiempo construyendo algo que no era Su voluntad. “Pues todos tendremos que estar delante de Cristo para ser juzgados. Cada uno de nosotros recibirá lo que merezca por lo bueno o lo malo que haya hecho mientras estaba en este cuerpo terrenal” (2a Corintios 5:10).

Muchos jóvenes están pasando por pruebas difíciles en sus casas con sus familias. Está saliendo a la luz si realmente confían en Dios. Entonces mientras se encuentran bajo la prueba quieren dejar de ir a la iglesia, quieren tirar la toalla porque no habían edificado correctamente.
Un pastor se encontraba con un hombre en un hospital pues este tenía una enfermedad terminal. El hombre lloraba inconsolablemente. El pastor le pregunta, “¿No estás contento porque vas a ver a Dios? ¡Deberías estar feliz!” El hombre respondió, “Lloro de tristeza ya que, a pesar de saber que soy salvo, me siento sumamente avergonzado porque nunca hice nada por el Señor.” La vida cristiana no se trata de ser salvo, eso es ser egoísta. La vida cristiana es entregarse completamente a Dios. Que nuestra vida sea para glorificar a Dios con todo lo que hacemos y con todo lo que digamos y algún día Él nos dirá, “Buen siervo fiel…”

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Viviendo en Cristo
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