agradecer

No olvides agradecer estas dos pruebas de amor

Dios te da provisión y protección

¿Quién no ha tenido días difíciles? Quizá no fueron solo días, sino semanas o meses en los que atravesamos situaciones complicadas. Creo que a todos nos ha pasado, ¿no? Pero cuando confiamos y creemos en Dios, podemos ver que Él está ahí cuidándonos y dándonos lo necesario para salir adelante. A veces se nos olvida agradecer eso.

“Porque has puesto al Señor, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra” (Sal. 91:9-12 Reina Valera Revisada 1960).


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Así como nuestros padres se preocupan día a día por cuidarnos y darnos lo necesario para salir adelante, así es Dios. Nos demuestra su amor con cuidados, ofreciéndonos lo que necesitamos para vivir de acuerdo a su propósito todos los días de nuestra vida. Su provisión y protección es más de lo que podemos llegar a saber, porque Él nos ama más de lo podemos entender. Es como con nuestros padres, es muy probable que no lleguemos a conocer todos los sacrificios o dificultades que pasaron por mantenernos a salvo y darnos todo lo que tenemos hasta el día de hoy, todo por su amor hacia nosotros.

En ocasiones Dios permitirá que pasemos por situaciones difíciles. Su propósito es que aprendamos a confiar y depender de Él, aun en medio de las dificultades. Quiere que veamos que Él está con nosotros tanto en tiempos de prueba como en aquellos llenos de bendición. Dios tiene un propósito para cada uno. Su deseo es que estemos agradecidos y le alabemos sin importar cuál sea nuestra situación. Su anhelo es que nuestra confianza esté solamente en Él, para que le amemos sobre todas las cosas. La Biblia dice “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mt. 6:21).

La importancia de agradecer

Las circunstancias difíciles hacen que nos olvidemos de agradecerle a Dios por lo que nos ha dado. Hace algunas semanas se me ponchó una llanta del auto. Creo que estaba tan enfocado en lo malo de la situación que pasé por alto la ayuda de una persona que amablemente se acercó conmigo. Después de esto fue inevitable pensar que no le agradecí a Dios por haber enviado a alguien a ayudarme en ese momento.

En la Biblia podemos ver el ejemplo de Jesús que, al ver la necesidad de alimentar a cinco mil personas, tomó cinco panes y dos peces y dio gracias por la comida. (Jn. 6:11-13) Imaginen el escenario: tenía un problema, y lo que tenía no era suficiente para todos. Esto no le impidió agradecer por lo que tenía. Después Dios lo multiplicó hasta llegar a darle lo que Él necesitaba.

“No se trata de buscarlo para obtener lo que queremos, sino de reconocer y agradecer lo que ya tenemos”

Sigamos el ejemplo de Jesús. Seamos agradecidos, busquemos y alabemos al Señor. Veremos como Él nos dará lo que necesitamos todos los días de nuestra vida. No se trata de buscarlo para obtener lo que queremos, sino de reconocer y agradecer lo que ya tenemos, sabiendo que todo proviene de Él.

Claro que es difícil agradecer cuando pasamos por dificultades. Pero agradecer y alabar en esos momentos a Dios es un paso de fe; abre el camino para que Él nos dé lo que necesitamos para salir adelante. Mientras busquemos a Dios y le agradezcamos por todo lo que Él nos ha dado, no nos faltará nada de lo que necesitamos. Cuando no alabamos a Dios como proveedor y no le damos gracias por todo lo que tenemos, indicamos que damos por sentado todo lo que hemos recibido.

Así como Dios nos da, también nosotros debemos buscar dar a aquellos que tienen menos. Gracias a esto encontraremos bendiciones de parte de Dios para nosotros (Sal. 41:1-2). No debemos cerrar los ojos ante las necesidades de los que nos rodean. Cuando ponemos lo que tenemos en las manos de Dios y le damos a Él y a los demás, demostramos que confiamos en que Él proveerá para nosotros.

Es importante buscar a Dios en oración para que aumente nuestros recursos y bendiga nuestras posesiones. Pero no debemos olvidar pedirle sabiduría y entendimiento para ver Su voluntad con respecto a lo que nos da, y cómo ser buenos administradores de lo que tenemos. Lo más importante es agradecer porque todos los días hasta hoy nos ha bendecido y sabemos que todo proviene de Él. La Biblia dice: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” (Pr. 10:22). Lo que Dios nos da es para bien y siempre será causa de alegría en nuestra vida, por ello debemos alabarle.


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Dios provee protección

Cuando conocemos al Señor podemos tener la absoluta confianza de que Él nos protege a cada momento. La Biblia dice: “Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, ahora me levantaré, dice el Señor; pondré en salvo al que por ello suspira” (Sal. 12:5).

En la Biblia se nos muestra cómo Dios, desde el Antiguo hasta el Nuevo Testamento, cuidó de Su pueblo. Los llevó a salvo en todo momento. La Biblia está llena de pasajes bíblicos que nos animan a confiar en la protección de Dios. “Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; más a ti no llegará” (Sal. 91:4-7). ¡Quién puede tener temor ante estas hermosas palabras!

“Podrías comenzar por alabarle, por orar y, poco a poco, te comenzarás a llenar de Su presencia”

El sentimiento de seguridad es indispensable para que estemos tranquilos. Pero ¿cómo podemos sentirnos seguros aún en tiempos de temor? Recuerda ese sentimiento de seguridad al caminar de la mano con tu papá. De la misma forma Dios está contigo en todo tiempo. Podrías comenzar por alabarle, por orar y, poco a poco, te comenzarás a llenar de Su presencia. Sentirás cómo Dios te lleva de la mano en los momentos de oscuridad.

Dios siempre va un paso adelante. Él nos conoce mejor que nadie y sabe cómo vamos a reaccionar ante cualquier situación. Nos protege más de lo que podemos ver y percibir. Nos da lo que necesitamos para crecer conforme a Su voluntad. Si no fuera por Dios, no estaríamos aquí. Es por eso que debemos agradecerle y alabarle cada día. Él es nuestro proveedor y protector. Nunca subestimes el poder del amor que Dios te tiene y te demuestra mediante estas dos señales de amor: Su provisión y Su protección.

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Crecimiento Espiritual
Hay un Comentario sobre este artículo
  • Grisel
    9 agosto 2017 at 5:34 pm

    La verdad este mensaje me ha llegado ya que es justamente lo que estoy pasando.
    Suele pasar que subestimamos a Dios como nuestro proveedor y protector sin darnos cuenta.
    Me se el salmo 23 y 91 todo completo desde niña por las mañanas y noches lo recito.
    Pero hay que apropiarnos de eso aveces es tan difícil por lo que podemos pasar que nos olvidamos; pero también sabemos que nada hay imposible para Dios y con El a nuestro lado nuestra barca no se voleara.
    Bendiciones!

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