Escuchar a Dios

Esto ocurre cuando alguien decide escuchar a Dios

Dios busca una generación presta a escuchar

Todos tenemos metas, planes, objetivos. Quizás seas de las personas que diseñan una estrategia para cada cosa. Todas tus actividades están organizadas (hasta con línea de tiempo). Hay días en que logras todas, y otros en que llega la noche y no terminaste ninguna. Tenías que desayunar a las 6 de la mañana, ir al gimnasio a las 7 y al trabajo a las 8, pero despertaste tarde y fuiste directo al trabajo, dejando de lado los primeros dos. 

Así como haces planes en tu vida cotidiana, Dios también ha hecho un plan. Él tiene un propósito para tu vida, sólo que va mucho más lejos de lo que imaginas, y quiere ayudarte a romper las limitaciones que hoy te detienen de alcanzarlo. Si lo quieres conocer lo único que necesitas es escuchar Su voz.

Dios obra en personas que tienen el deseo de avanzar, de crecer, y de buscarlo, y las lleva a romper con los límites en su vida.

¿Alguna vez has volteado a ver la vida de otra persona, y has notado cómo Dios está obrando en ella? ¿Cómo los sueños que parecían imposibles se van cumpliendo? Dios obra en personas que tienen el deseo de avanzar, de crecer, y de buscarlo, y las lleva a romper con los límites en su vida, sobrepasando aún las barreras de lo que creyeron que no podrían hacer.

Ahora bien, ¿cómo llegar a este punto? Debes saber que todo empieza por parte del Señor, porque Él es quien nos habla primero. Jesús es quien toma la iniciativa y decide hablarnos con el deseo de traernos una esperanza nueva, que nos impulse por encima de toda limitación. Jesús te habla el día de hoy, ¿estás dispuesto a escuchar?

“Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Heb. 4:7 Reina Valera Revisada 1960).


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Dios habla a través de tus problemas

Podrías preguntarte cómo escuchar a Dios en medio de tantas voces que dicen: “ésta es la manera de vivir”. Ciertamente, es más fácil buscar la respuesta en redes sociales que tomarnos el tiempo de oír Su voz. Por lo mismo el Señor es creativo para atraer nuestra atención: su estrategia es diferente a nuestras expectativas.

A lo largo de su ministerio, Jesús se caracterizó por romper convencionalismos y hacer algo diferente en cada situación que se le presentó. ¿Quién diría que untando lodo en los ojos de un ciego podría recuperar la vista? ¿Acaso era un método antiguo? Cabe destacar que primero este hombre tuvo que estar ciego para que Jesús lo sanara, de esta forma tan original. Aún los problemas tienen un propósito (Jn. 9:1-7).


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¿Te has despertado un día deseando cambiar de ambiente? ¿Has anhelado una situación diferente en tu casa, trabajo, o con la demás gente a tu alrededor? Ante cada circunstancia donde el cambio parece imposible, Jesús puede hacer un milagro.

No permitas que la duda inunde tu corazón. ¿Ya sabes qué es lo que te impide avanzar en el plan de Dios? Él puede remover todo lo que está estancado hoy en tu vida. No importa que ya no tengas fuerzas, si sientes que tú no puedes, Dios sí puede.

Dios habla en medio y a través de nuestros problemas. El propósito de esto es despertar personas como tú y como yo, que escuchen Su voz, y hagan Su voluntad para que lo que Él ha hablado por años se pueda cumplir en nuestras vidas.

Una generación que escucha

Dentro de la historia de la Biblia, el profeta Samuel aparece como parte de una generación en Israel que había dejado de escuchar la voz de Dios. (1a S. 3:1) ¿Era porque Jehová no quería hablar? No. En realidad, no había nadie que lo quisiera escuchar.

En este contexto nace Samuel. Antes de su llegada, su madre había prometido dedicar la vida de su hijo a Dios. Por esto desde pequeño Samuel crece en el templo, expuesto a la presencia del Señor. (1a S. 1:11).

El segundo acto en esta historia ocurre una vez que Samuel ya ha crecido, cuando Dios habla a su corazón:

“Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel! ¡Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye” (1a S. 3:10).

Él está buscando hablarte a ti, y a tu generación.

¿Por qué Dios no le habló a Elí, quien era el sacerdote en ese momento? Elí tenía toda la experiencia, ¿por qué no se dio cuenta que era Dios quien hablaba a Samuel desde un principio? (1a S. 3:1-10) El Señor decidió hablarle a Samuel, un muchacho inexperto en la comunicación con Dios, pero con un corazón dispuesto y humilde. Igualmente hoy en medio del aparente silencio, Dios está buscando a alguien dispuesto a escuchar. Él quiere hablarte a ti y a tu generación.

Seguramente has escuchado que eres parte de una generación poderosa, con muchas herramientas a su disposición. Sin embargo, eres parte también de la generación expuesta a las cosas más terribles en la historia. En tu día a día encontrarás muchas opciones, tanto para perderte en lo que no llena, como para definirte y ser objetivo en las cosas que realmente Dios quiere hacer en ti.

El Señor tiene el poder para traer un cambio extraordinario en tu vida, y actuar en medio de tu día tan lleno de opciones y actividades. ¿Cuáles son tus prioridades? ¿Le dedicas a Dios 20 minutos en el día?, ¿2 minutos?, ¿o ninguno? Quizás por eso escuchas la voz del mundo más fuerte.

Confía en que, entre más terrible esté la situación en el mundo, más gracia habrá de parte de Dios…

Tú puedes aprender a ser una persona que no se deja intimidar por el mundo, sino que en medio de cualquier situación, sabe escoger en qué invertir su tiempo, su vida. Dios puede hacer algo nuevo en tu casa, en tu trabajo, en tu escuela, y tú puedes ser un instrumento para el cambio. Confía en que, entre más terrible esté la situación en el mundo, más gracia habrá de parte de Dios, y Él hablará en ambientes donde hoy no se puede escuchar su voz. “Más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Ro. 5:20).

Dios puede usar tu vida para cosas extraordinarias, lo único que necesitas es tener un oído afinado para escuchar la voz correcta. ¿Has hablado con un amigo por teléfono y, aunque no te diga su nombre, lo reconoces por su voz? Pero, ¿qué pasa cuando te habla una persona que no conoces? No puedes reconocer la voz de alguien con quien no has hablado nunca.


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Expuesto a la presencia de Dios, para poder escuchar Su voz

Entonces, tomando en cuenta lo que hasta ahora has leído, tú necesitas: 1. Estar expuesto a la presencia de Dios, para 2. Poder escuchar su voz. Dios usará los métodos que Él considere necesarios para llamar tu atención, y exponerte a Su presencia.

Dentro de la Biblia podremos encontrar muchas más historias que ilustran estos principios. La vida de Saulo es un ejemplo. ¿Conoces su testimonio?

Saulo vivió en la época poco después de la resurrección de Jesús, cuando los cristianos empezaron a hacer presencia en diferentes regiones del mundo.

Saulo aparece en escena como una persona con mucho conocimiento acerca de las tradiciones judías, pero con un corazón cruel para los seguidores de Cristo: “Respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor” (Hch. 9:1-2). Dios tenía un plan para la vida de Saulo, que ni él ni nadie habría podido imaginar. Saulo tuvo que ser expuesto de forma radical a la presencia de Dios:

“Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: ¿Saulo, Saulo, por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues: dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer” (Hch. 9:3-6).

En medio del camino, el Señor se encontró con Saulo, y lo expuso a Su presencia. A partir de esta experiencia Jesús comenzó a transformar su vida, de tal manera, que poco tiempo después incluso dejaría de ser conocido con el mismo nombre. En el futuro, Saulo sería recordado como el apóstol Pablo. (Hch. 13:9)

Una transformación como la de Pablo solamente ocurre en la presencia de Dios.

¿Qué puede provocar un cambio así en la vida de una persona? Una transformación como la de Pablo solamente ocurre en la presencia de Dios. Así como en esta historia, el Señor también quiere hablarte y hará lo necesario para exponerte a Su presencia, de tal forma que puedas aprender a escuchar Su voz.

Quizás llevas años queriendo cambiar y no lo has logrado. Tal vez tengas planes y sueños detenidos o que parecen imposibles, pero si permites que Dios venga a tu vida, en medio de tus problemas Él revolucionará todo lo que está detenido o congestionado en tu corazón.

No permitas que tus errores te alejen de Dios

Sabemos que David cometió muchos pecados durante su vida. Entonces, ¿porqué dijo el Señor: “He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón”? (Hch. 13:22) David sabía como responder correctamente ante sus errores, y el Salmo 51 nos da una muestra de este tipo de reacción.

La relación entre David y el Señor no descansaba en la ausencia de pecados, sino en la forma en que David reaccionaba ante ellos: no corriendo de Dios, sino hacia Él.

Estoy seguro que tanto tú como yo hemos cometido errores, y a veces permitimos que los mismos nos alejen de nuestro Padre. El caminar con el Señor no se trata de cuántos pecados hay en tu lista, sino de cómo respondes a ellos. No permitas que tus errores te alejen de Dios. Él no te rechaza ni te condena, sino que te perdona cada vez. Todo lo que necesita es tu arrepentimiento sincero.

Conéctate a la fuente

¿Has tenido tu celular sin internet y sin pila? El mismo te avisa y recomienda: “Conéctate al WiFi, conéctate a la fuente”. Mientras no lo hagas, el aparato será inservible.

De la misma manera en que tu teléfono no puede descargar las actualizaciones disponibles, tú no puedes recibir el poder de parte de Dios si no estas conectado a la fuente que es Cristo. No puedes tener comunicación entre tú y el cielo, si no estás conectado a la señal de Dios.

¿Cómo se ve una vida conectada con el Señor? Pablo animaba a la iglesia a tener gozo, aún mientras él estaba en la cárcel. (Fil. 4). Jesús animaba a sus discípulos, a la par de profetizar su propia crucifixión. (Jn. 16:16-33). La Biblia está llena de esas y muchas más historias que ejemplifican la paz de Dios.

Al vivir una vida en conexión con Dios, los problemas del mundo no te afectarán a ti de la misma manera que a los demás.

Entonces, ¿cómo se verá eso en tu vida? Al vivir una vida en conexión con Dios, los problemas del mundo no te afectarán a ti de la misma manera que a los demás. Serás capaz de tener gozo en medio de la adversidad, porque podrás ver más allá de cualquier situación por la que estés pasando. El Señor empezará a comunicar a tu vida el diseño correcto, el propósito que tiene para ti, y te dará la seguridad y el poder para ejecutarlo.

La gente a tu alrededor quizás no entenderá por qué tienes gozo, paz, y por qué caminas firme hacia adelante, pero tú sabrás que es Dios quien te sostiene, y te levanta.  ¿Qué estás esperando para conectarte a la fuente?

Un día Dios habló a la vida de Samuel, y él simplemente respondió: “Habla, porque tu siervo oye” (1a S. 3:10). ¿Puedes responder eso si Dios te habla hoy?

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Viviendo en Cristo
2 Comentarios sobre este artículo
  • Anónimo
    27 Julio 2017 at 4:10 pm

    Muy bello es cierto nuestra fuente más importante es Cristo a través de él llegamos al padre y si es cierto el nos habla en medio de la tormenta yo estoy viviendo una prueba y no se que camino escoger pero Dios me lo hará saber cuando sea la hora de actuar así que espero haber que tiene dispuesto el para mi y para mi matrimonio sea lo que el tenga para mi el me lo hará saber así que sólo confió en mi fuente Jesucristo

  • Anónimo
    3 Agosto 2017 at 3:45 pm

    Confia y ten fe eso lo dice el señor

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