Flores

La Esperanza Nunca Muere

¿En quién estás confiando?

Has experimentado a lo largo de tu vida momentos buenos y malos. Has descubierto tu grado de tolerancia en cuanto al estrés, afanes, cargas de trabajo. Todos tenemos un límite, somos humanos. De pronto llegas a tener tantas preocupaciones y tantas cosas encima que quizás has llegado a ese punto de decir como Job, ¿para qué nacía? (Job 10:18-19 NTV). Perdemos la esperanza.

En momentos de dificultad, muchos creyentes cuestionan a Dios, y los no creyentes se preguntan: “Si Dios existe, ¿por qué hace esto?”. A final de cuentas, todos estamos buscando esa luz en medio de una aparente oscuridad total. Todos necesitamos esperanza.


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Mejor Me Desespero

“La desesperación es peor que la locura y nos hace cometer tonterías.”

En este mundo encontraremos todo tipo de filosofías, y entre ellas está aquella que nos enseña a huir cuando la cosa se pone complicada. ¿No te gusta un aspecto de tu carrera? Cámbiate, estudia otra cosa. ¿Tuviste una discusión con tu amigo? Rompe la amistad, no necesitas más drama en tu vida. ¿Te peleaste con tu pareja? Corta y busca a alguien más, no te mereces eso. Total, buscamos la salida fácil y echamos todo tipo de esperanza por la borda.

La desesperación es peor que la locura y nos hace cometer tonterías. Una de esas tonterías es salir huyendo de un lugar en ruinas en lugar de hacer lo posible por reconstruirlo. Nos rendimos muy fácil. Sin embargo, Dios nos dice que hay esperanza.

La palabra griega para esperar es elpizo, y significa aguardar algo con confianza y expectación que produce agrado. ¿Qué dice la Biblia? “Le pido a Dios, fuente de esperanza, que los llene completamente de alegría y paz, porque confían en él. Entonces rebosarán de una esperanza segura mediante el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13). 

Ese debería ser nuestro estado normal. ¿Lo sabías? Si verdaderamente pusiéramos nuestra confianza en Dios, entenderíamos que Él está con nosotros en cada momento de prueba. Existiría en nuestro corazón esa seguridad de que es posible lograrlo y salir adelante. Nos ha dado la esperanza más grande: vida eterna a Su lado. ¿Habrá algo que Él no pueda hacer?

Recibimos esa esperanza cuando fuimos salvos. (Si uno ya tiene algo, no necesita esperarlo; pero si deseamos algo que todavía no tenemos, debemos esperar con paciencia y confianza). Romanos 8:24-25

Queremos ver todo ya, ahora mismo, y basamos nuestra esperanza en lo que vemos y no en lo que sabemos, y ¿qué es lo que sabemos?: Que tenemos un Dios de esperanza. La vida no es como poner en el microondas una bolsa de palomitas que en cuestión de minutos estarán listas. La realidad es que la esperanza requiere perseverancia y paciencia (como todo en la vida).

Para poder estar en paz, primero debemos tener la certeza de que Dios tiene todo bajo control. ¿Sabes una cosa? Él tiene el control, lo creamos o no.


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Las Personas Fallan

“Es bastante lógico que al poner nuestra confianza en algo o alguien que es imperfecto, tarde o temprano seremos traicionados o decepcionados”

¿Por qué perdemos la esperanza? Porque confiamos en lo puramente humano. En el libro de Jeremías capítulo 17 dice: “Malditos son los que ponen su confianza en simples seres humanos, que se apoyan en la fuerza humana y apartan el corazón del Señor” (ver. 5). Y más adelante también menciona lo siguiente: “Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza” (ver. 7).

Aquí Jeremías nos muestra los dos lados de la moneda: uno que nos lleva a la muerte y otro que nos lleva a la vida y esperanza. Es bastante lógico que al poner nuestra confianza en algo o alguien que es imperfecto, tarde o temprano seremos traicionados o decepcionados ¡Este es uno de los motivos por los cuales perdemos la esperanza!

Tal vez pienses que a ti no te pasan estas cosas, o no sabes cómo identificarlas. ¿Cómo sé cuando estoy confiando en el hombre y no en Dios? Sabes que estás confiando en el hombre si te haces pedazos cuando alguien te decepciona, o si las acciones de otros afectan o alteran tu concepto de Dios. ¿Esto quiere decir que no debo confiar en las personas? No necesariamente, más bien nos advierte que, así como nosotros fallamos, los demás también lo van a hacer, y poner toda nuestra esperanza en ellos traerá sufrimiento (todos tenemos experiencia en esa área).

“El corazón humano es lo más engañoso que hay, y extremadamente perverso. ¿Quién realmente sabe qué tan malo es?”. Jeremías 17:9

Lo que Dios quiere enseñarnos es a confiar totalmente en Él, a pesar de lo que otros puedan llegar a hacer. Muchas personas cercanas a ti pueden fallarte, pero Dios nunca lo hará. Aunque lo olvidamos o no lo vemos, Él ha estado ahí siempre, aún en los momentos más complicados de tu vida. Si aprendemos a realmente prestar atención, podremos darnos cuenta de ello.


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La Verdadera Esperanza

¿Te has preguntado por qué nos deprimimos y perdemos la esperanza? Atendemos nuestro cuerpo con comida y ejercicio, a nuestra alma con arte y actividades, ¿y cómo atendemos a nuestro espíritu? Precisamente, al descuidar esa área en particular, dejando la oración y la Palabra de Dios a un lado en nuestra vida, el resultado es soledad y vacío.

El secreto para que la esperanza no muera lo encontramos aquí:

“Sino que se deleitan en la ley del Señor meditando en ella día y noche. Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen”. Salmo 1:2-3

No podemos lograrlo nosotros solos, y no vamos a encontrar la respuesta en nuestro interior. La respuesta es Cristo. Si dejamos de intentar complacer a todo mundo y nos enfocamos únicamente en agradar a Dios, seremos libres de esas heridas que otros nos pueden causar. Dios es perfecto, aunque muchas veces no haga las cosas como queremos o esperamos, Él nunca nos decepciona. Él sabe todo.


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El Agua Es Vida

“Vivirán cantidad de criaturas vivientes por donde llegue el agua de este río. Abundarán los peces en el mar Muerto, pues sus aguas se volverán dulces. Florecerá la vida a donde llegue esta agua”. Ezequiel 47:9

Todos hemos escuchado que “el agua es vida”, y sí, bíblicamente así es pero ¿de qué agua está hablando? Se refiere a Cristo. La vida y la esperanza están solamente en Él, y es ahí donde debemos echar raíz.  Nuestro Padre nos hace una promesa: Él cambiará nuestro “lamento en baile” (Salmos 30:11 RVR1960) y nos llenará de alegría.

Todo esto está al alcance de nosotros y es real. En ese momento de tristeza, desconfianza o dolor, recuérdale a tu corazón que Dios tiene el control. Con Cristo, la esperanza nunca muere.

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Crecimiento Espiritual
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