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Dios va más allá de tu imaginación

¿Te atreves a creer?

Todos tenemos imaginación. Alguna vez mientras hemos estado en casa, recostados en nuestra cama, soñamos cómo quisiéramos que fuera nuestra vida. Los estudiosos de la Biblia afirman que hay más de 3500 promesas en la Biblia para todos los que elijan confiar y creer en Él. Si esas promesa se hacen realidad en nuestra vida, vamos a ver cosas más allá de nuestra imaginación. Vas a ir a lugares que nunca imaginaste, llegarás a ser la persona que nunca pensaste ser e influirás en la vida de personas que ni en sueños imaginaste.


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“Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman” (1 Cor. 2:9, Nueva Traducción Viviente).  El apóstol Pablo está diciendo que Dios va a sorprender nuestra imaginación si logramos confiar en Él, depender de Él y obedecerlo.

Debemos anhelar y esperar con ansia cada una de esas promesas. Si tú recibieras una herencia de 5 millones de pesos ¿cuánto cobrarías de esos 5 millones? ¿Un millón o dos millones? ¡Claro que cobrarías los 5 millones! Nadie cobraría menos. En Cristo tenemos una herencia de más de 3500 promesas, y tenemos acceso a todas ellas. El plan de Dios para nuestra vida es mucho mayor de lo que tú y yo podemos imaginar. La Biblia nos confirma esto.

Historias como la tuya

“Necesitar desafiar tu imaginación para ver todas las cosas que Dios puede hacer”

Muchos de nosotros hemos leído la historia de David. Fue un gran rey y muy amado por Dios. Sin embargo, yo te aseguro que en el tiempo en que fue pastor de ovejas, ni en su imaginación ni en sus más grandes sueños pensó que llegaría a ser Rey de Israel. Él fue un ejemplo de lo que tú y yo podemos lograr si confiamos en Dios. Necesitas desafiar tu imaginación para ver todas las cosas que Dios puede hacer. Él hace cosas que jamás has imaginado.

José jamás llegó a imaginar que sería el segundo hombre más importante de Egipto; una de las naciones más poderosas de la tierra en ese tiempo. Nunca se llegó a imaginar que Dios lo usaría para salvar a toda esa nación del hambre y la escasez. Otro ejemplo es Gedeón. Israel estaba en un tiempo de crisis porque los madianitas (otro pueblo), llegaban y saqueaban sus cosechas. En una ocasión mientras Gedeón sacudía el trigo de las espigas para esconderlo, Dios lo llamó para liberar a Su pueblo. Nunca soñó que Dios lo usaría como el gran caudillo de Israel y que influiría sobra muchas personas, ganando el respeto de toda una nación.

Vemos a Daniel, uno de los jóvenes llevados cautivos cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, conquistó a Israel. Daniel no imaginó que sería un hombre de gran influencia, no solo en el reinado de este rey, sino al paso de varios reyes de poderosos imperios establecidos en esos tiempos. Daniel también tuvo visiones que jamás imaginó. En una ocasión fue acusado falsamente y arrojado a una foso. Ahí vio con sus ojos a unos leones hambrientos que no llegaron a hacerle ningún daño ni a tocarlo.


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Comienza a soñar

Esther era una hija adoptada por su tío, porque sus padres habían fallecido cuando era muy pequeña. Esta familia era humilde y sencilla. Ella nunca imaginó que llegaría a ser la esposa del rey y que Dios la usaría para salvar una vez más a todo un pueblo.

Por su parte Jefté, fue expulsado de su familia porque era hijo ilegítimo de una de una relación que su padre tuvo con una prostituta (Jueces 11:1‭-‬2). Lo dejaron solo y a su suerte, sin recursos ni medios para salir adelante. Sin embargo, nunca se imaginó que Dios lo usaría como un caudillo y un hombre de gran influencia para el pueblo de Israel.

Hay muchos ejemplos más en la Biblia que tú puedes leer. Cuando Jesús llamó a Pedro él era un pescador y nunca llegó a imaginarse que sería un precursor de la iglesia y que Dios lo usaría para evangelizar a los primeros gentiles. Es lo mismo para ti y para mí. Dios puede hacer lo mismo que hizo en la vida de todos ellos. Cuando entregamos nuestra vida a Jesús podemos soltar nuestra imaginación y comenzar a soñar con cosas grandes.

Más allá de tu imaginación

Yo no soy la excepción. Desde que entregué mi vida a Dios he hecho cosas que jamás pensé que haría. He estado en lugares que nunca imaginé e influenciado en la vida de muchas personas. He visto cómo el poder de Dios hace milagros y he aprendido a confiar en Él. Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza” (Jer. 29:11).

“Desde antes de que nacieras Dios se tomó el tiempo para diseñar un plan maravilloso para ti”

Sin duda, Dios muchas veces toma más en serio tu vida de lo que tú lo haces. Desde antes de que nacieras Dios se tomó el tiempo para diseñar un plan maravilloso para ti, más allá de tu imaginación. De acuerdo a los diccionarios, el significado de “plan” es un proyecto que se elabora anticipadamente para dirigir y encauzar una obra. Tú y yo podemos descansar y estar confiados en que Dios traerá algo bueno a nuestra vida.

En estos tiempos los jóvenes tienen temor por un futuro incierto, los cambios sociales y las crisis económicas. Muchos jóvenes se gradúan de la universidad y se dan cuenta que conseguir un lugar y salir adelante es más difícil de lo que pensaban. Sin embargo, para los que confiamos en Dios no debe haber preocupación. Sabemos que en la soberanía y cuidado de Dios, Él abrirá la puerta para que tengamos un futuro. Él nos da esperanza en medio de un mundo de dificultades y aflicciones.

Es tiempo de creer y vivir

Todos los ejemplos que mencioné son reales y están escritos en la Biblia. Todos estas personas enfrentaron adversidades, pero Dios les dio la ayuda y esperanza para cumplir su objetivo y propósito. Tú puedes ser una gran mujer o un gran hombre si tan solo eliges creer y obedecer a Dios.

“Por supuesto que nadie quiere fracasar, por eso tenemos que seguir y obedecer Su palabra”

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Jos. 1:8, Reina Valera Revisada 1960). Aquí está la garantía de que en Dios seremos bendecidos ¿Cuántos de nosotros queremos fracasar? Por supuesto que nadie quiere fracasar, por eso tenemos que seguir y obedecer Su palabra.

Por último les comparto el testimonio de Teresita. Ella es hija de una prostituta que tiene problemas de alcoholismo y drogadicción. Se la pasaba deambulando sin ir a la escuela y estaba en malas condiciones de salud. No sabía quién era su padre y ante la sociedad, su futuro era un fracaso seguro. Vivía cerca de una familia que asiste a la congregación, quienes la invitaron a ir junto con ellos. Sin embargo, debido a que Teresita contagió de piojos en más de una ocasión a los hijos de esta familia, decidieron hablar con el coordinador de la escuelita bíblica y comentarle que ya no les sería posible seguir llevándola. Como el coordinador y su esposa no podían tener niños, buscaron a la mamá de la niña y le pidieron la oportunidad de cuidarla y educarla. La madre accedió.

Teresita ahora tiene una familia que le dio su apellido. Ella no se imaginó la vida que ahora tiene. Está por terminar la secundaria y comenzar la preparatoria con la ilusión de estudiar una carrera. Desde los 5 años entregó su vida a Cristo y su vida cambió. Dios la cambió de una manera radical.

Si esto le sucedió a una niña de 5 años, te aseguro que puede pasar contigo. Quiero animarte a que des un paso de fe, sin vacilar, con Cristo. Entrégale tu vida y sé obediente para que ese plan se haga realidad. No somos producto de la casualidad ni de la suerte, Dios nos creó con un gran propósito desde el vientre de nuestra madre.

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Viviendo en Cristo
Hay un Comentario sobre este artículo
  • Jose Diaz
    26 septiembre 2017 at 6:38 am

    Amen Jehová todo lo puede

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