Navidad

Muchos celebran la Navidad pero no la entienden por completo

Jesús es el verdadero motivo.

Ya se acerca Navidad. Sabemos como es diciembre y sus fiestas pero, ¿puedes creer que hoy en día hay gente que no sabe la razón por la que se celebra la Navidad? Hay mucha gente que no sabe de dónde viene, y si saben algo, no lo entienden completamente. A pesar de que la Biblia no menciona la Navidad como la vivimos hoy en día, es importante saber el verdadero motivo de la celebración: Jesús. Sin embargo, el nacimiento de Jesús se debe celebrar todo el año y no solamente en Navidad.

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !Abba, Padre!”. Gálatas 4:4-6 RVR1960

 

Durante este acontecimiento, los Gálatas habían estado olvidando a qué vino Jesús al mundo. Ellos ya habían sido salvos, eran libres. Sin embargo, estaban volviendo a vivir religiosamente y no por la vida de Jesucristo.


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Jesús es Dios

Jesús es Dios. Él es divino. Pablo, en su carta a los Gálatas, menciona que “cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo”. Jesús no fue enviado cuando nació. Jesús fue planeado y enviado desde antes de que naciera. Dios no tomó la decisión el mismo día que Jesús nació. La llegada de Jesús al mundo, fue algo planeado desde antes, desde el principio.

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1). Este versículo de Juan habla acerca de Jesús. Dice que, en el principio, era Jesús. Después Jesús era con Dios, y, por último, Jesús era Dios. Quizá te pueda sonar a un misterio todo esto y no lo alcances a comprender. Sin embargo, Dios es un solo Dios, pero está manifestado en tres personas: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Hay que aclarar que no son tres dioses, es uno solo pero manifestado en tres. Jesús vino para manifestarse. Jesús vino desde la eternidad para encontrarse contigo.

“Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese”. Juan 17:5

Este pasaje en Juan sucede en un momento en el que Jesús está orando al Padre por sus discípulos. Jesús estaba orando con fervor antes de ser crucificado. El pasaje menciona que Jesús le pidió a Su Padre ser glorificado a lado de Él. También comenta que quiere esa gloria que tuvo con Su Padre antes que el mundo fuese. Estas palabras nos hacen ver que Jesús es eterno. Él es Dios y fue planeado por Él mismo para venir a la tierra desde antes de su fundación.

El mejor regalo de Navidad

“… el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”.  Filipenses 2:6-7

Dios vino voluntariamente a hacerse hombre en Jesús. Jesús, con su origen divino, vino a la tierra en forma de hombre. Dejó toda lo que tenía a lado del Padre. Tomó forma de hombre, pero sin dejar de ser Dios. Por eso mismo, juzgaron a Jesús, porque Él decía que era Dios.

En Gálatas 4:4 dice: “En el cumplimiento del tiempo… nacido de mujer”. Jesús se convirtió en hombre. Se hizo hombre como nosotros y nació de una mujer como nosotros. Estando ya como hombre en la Tierra, Jesús padeció lo mismo que tú y yo. Le daba sueño, hambre, tosía, sudaba, se cansaba, tenía antojos. Él se llamó a sí mismo muchas veces, “el hijo del hombre”.

Así como hombre, Jesús mismo se sometió a los mandamientos y a la ley dada a los judíos. Jesús no abusó de Su autoridad. En Mateo 5:17 se comenta: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir”.

Jesús sí pudo cumplir la ley como hombre que era. Él nunca pecó. Cumplió cada palabra. Obedeció al Padre en todas las cosas. Fue perfecto en el cumplimiento de la ley y nunca hizo nada contrario a esta. Cumplió la ley para restaurar la imagen del hombre ante Dios. Jesús vino a demostrar que como hombre sí se podía cumplir la ley. Sí hubo un hombre que pudo vivir perfecto, sin maldad ni pecado; se llama Jesús.


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Jesús vino a rescatarnos

“Para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos”. Gálatas 4:5

Jesús vino a rescatarte. ¿Sabes de qué nos vino a rescatar? ¿Por qué? Él vino a rescatarte de estar tratando de ser perfecto para ser salvo. Vino a rescatarte de la frustración. De intentar ser perfecto y no serlo. Jesús vino a rescatarte de todo esto, de la vida de apariencia y de tratar de ser perfecto por ti mismo. La ley no fue dada para salvarnos. La ley no fue mostrada para que con eso te salvaras. ¡No te confundas! La razón por la que se dio la ley fue para que salga a la luz lo que es incorrecto, para que sepas lo que no debe ser. La ley es para sacar a la luz lo que no es.

Si intentas cumplir la ley por tus propias fuerzas y, aún cumpliéndola, no serías salvo. Lo que verdaderamente necesitamos tú y yo es a Jesús para que genere un cambio en nuestro corazón. Necesitas dejar de tener un corazón malo y cambiarlo por uno bueno. Todos, sin excepción, tendemos a romper la ley. Todos tendemos a lo malo. Lo que necesitas es un corazón con la vida de Jesús, un corazón que desee lo correcto. Para cumplir con la ley de Dios, se necesita la vida de Dios. La misma biblia nos indica lo siguiente:

“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”. Efesios 2:1.

 

 

Jesús vino para borrar todo lo que nos pudiera adolecer. Él vino a rescatarnos.

Jesús vino a estar dentro de nosotros

“Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !Abba, Padre!”. Gálatas 4:6

Si tú recibes a Jesús como tu Señor y Salvador, Él vivirá contigo en tu corazón. Cuando esto suceda, tendrás el Espíritu de Dios contigo. Jesús murió, resucitó y ahora está sentado a la diestra del Padre, pero ha mandado ahora a su Espíritu a nacer en tu corazón. Ahora Dios está contigo a través de su Espíritu dentro de ti. El Espíritu de su Hijo, que ahora vive en tu corazón, clama “Papá”. Así que tú ya no estás solo. Él te fortalece, te cuida, te ayuda y está contigo.

Dios está interesado en tener una relación contigo. Tan interesado está en ti, que desde antes de que tú nacieras, Él ya sabía lo que iba a suceder contigo. Él envió a Su Hijo a restaurarte, a rescatarte y a vivir en tu corazón desde antes de que tu existieras. Siéntete especial porque el Dios que hizo la Tierra y le ha dado vida a todo lo que existe, tiene un plan especial para ti.

Te invito a que, en esta época de Navidad, recuerdes todo lo que Jesús vivió con tal de que tuviéramos la oportunidad de vivir en el paraíso por Él. Si estás pensando en regalos para tu familia y tus amigos, piensa también en el regalo que pudieras darle a Aquél que ha dado todo por ti. Jesús es el motivo de la Navidad.

 

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