Navidad Extraordinaria

El Milagro de la Navidad

Él es la razón por la cual podemos tener vida, perdón y redención; es Dios con nosotros

Quiero compartirles sobre no olvidar. ¿No te ha pasado que olvidas algo realmente importante? Por ejemplo, vas en la carretera y olvidas la visa justo antes de cruzar la frontera. Quizás alguna vez, después de haber trabajado toda la noche en un trabajo final, llegas a la escuela sin él o simplemente se te olvidó que tenías examen.

 Igual, es muy fácil que perdamos el enfoque de lo que verdaderamente es la Navidad. El apóstol Pablo dijo, “Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”. Romanos 8:34 (NTV)

Jesús mismo es el regalo verdaderamente importante, Él es la razón por la cual podemos tener vida, perdón y redención; es Dios con nosotros. Dios ha decidido alcanzarnos aunque no valgamos nada. Es esto en lo que tenemos que centrar nuestro enfoque durante este tiempo, en Jesús.


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Un Anuncio Extraordinario

“Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.”. Lucas 2:8-11

Esta historia es una locura. Es una locura que Dios haya mandado ángeles a hablarle a los pastores. El trabajo de pastor de ovejas, en ese tiempo, no era la gran cosa, ni algo atractivo. Muchos tenían fama de ladrones. La gente de las ciudades los veían con desprecio, como personas de mala reputación. No era algo digno ser pastor de ovejas y esto me llama mucho la atención.

Si hoy en día naciera el hijo de un Rey, ¿a quiénes se les anunciaría primero? Serguramente se le daría aviso a la prensa, a la televisora y a los noticieros. Se invitaría a la gente más importante del mundo a ver al bebé que nació. Dios no lo hizo así.

Un Escenario Ordinario

El ángel no se le apareció a las personas importantes. Llegó al mundo en una noche ordinaria, se apareció a unos pastores ordinarios que vivían una vida ordinaria. Ellos tenían un trabajo ordinario en un desierto ordinario, todo ocurrió así para hacerlos extraordinarios. Entonces, un ángel se les apareció para darles la noticia más importante de la historia: Ha nacido un Salvador.

¡Qué impresionante! ¿Qué tenían de especial estos pastores? ¡Nada! Creo yo que Dios no se mostró a las personas importantes de ese tiempo porque ellos creían que eran especiales pero, si tú y yo reconocemos que somos ordinarios y que no tenemos valor por nosotros mismos, Dios se agradará de esa humildad.

¿Cuantos de nosotros podemos reconocer que Dios ha hecho de nuestra vida ordinaria una vida extraordinaria? Lo que somos y lo que tenemos viene de Él. No es por ti, es por Su misericordia y por Su gracia. Dios pudo haber tocado a otra persona y no a ti, más lo que hace el Espíritu de Dios en nosotros es hacernos sentir necesitados de algo extraordinario de Dios en nuestras vidas.

Una Reacción Extraordinaria

¿Sabes qué es lo que me emociona? Es ver la reacción de los pastores. Ellos tuvieron una actitud que ni los más importantes de su época tuvieron: “Vinieron, pues, apresuradamente” (Lucas 2:16). No sabían la ubicación, sólo se les dijo que fueran y ellos buscaron hasta que dieron con Él. No es suficiente que tú escuches de Jesús, tiene que haber una respuesta de tu parte. Lo que importa es si responderás al milagro que Dios ha hecho buscándole con todo el corazón hasta encontrarlo. Tenemos que centrar nuestro enfoque en Jesús, Él es el verdadero regalo.

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