No Hay Cristiano sin Oración

Un cristiano que no ora es un religioso.

Hay personas muy religiosas que se dicen muy allegadas a la iglesia pero no se manifiesta en ellos la vida de Dios.

No podemos experimentar la vida de Dios si no oramos. Un cristiano que no ora es un religioso porque, si no oramos, lo único que hacemos es pretender. La vida de Dios no puede manifestarse así. Daniel y sus amigos, Sadrac, Mesac y Abed-nego, vencieron la corriente del mundo mientras vivían bajo la imposición de un poderoso imperio pagano. Dios los bendijo porque tomaron decisiones sencillas y simples, pero firmes.

“Daniel estaba decidido a no contaminarse con la comida y el vino dados por el rey” (Daniel 1:8 NTV). Pero no se trata solamente comida. Él se mantuvo firme contra la cultura predominante. Daniel fue un hombre ejemplar. Por su testimonio y su fidelidad, Dios lo levantó a altos niveles de autoridad. Daniel siempre sirvió bajo el imperio babilónico; nunca sirvió a un rey judío. Tú no vives bajo el imperio babilónico, (aún si crees que tu jefe es Nabucodonosor), pero sí vivimos en un mundo que no toma en cuenta a Dios. Si Daniel pudo mantenerse firme, nosotros no tenemos excusa.


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Nabucodonosor tuvo un sueño. Probablemente fue uno de esos sueños que se sienten muy reales. Dios le reveló a Daniel tanto el sueño como su interpretación. De esta manera, Daniel dio testimonio del gran poder de Dios. ¿Qué es lo que hacía que Daniel se mantuviera firme?

Hay personas muy religiosas que se dicen muy allegadas a la iglesia pero no se manifiesta en ellos la vida de Dios. Los amigos de Daniel fueron echados al horno de fuego por no adorar a la estatua levantada por Nabucodonosor. Aún así, ellos se mantuvieron firmes. Ellos no dudaban de que Dios pudiera salvarlos, pero en realidad estaban dispuestos a entrar aún si Él decidiera no hacerlo. Lo que mantenía a Daniel y a sus amigos era la oración. Un cristiano que no ora es un religioso. Veamos lo que dice Daniel 6:7-10.


Todos nosotros —administradores, autoridades, altos funcionarios, asesores y gobernadores— nos hemos puesto de acuerdo en que el rey apruebe una ley que se haga cumplir estrictamente. Ordene usted que, en los próximos treinta días, todo aquel que ore a quien sea, divino o humano —excepto a usted, su Majestad—, sea arrojado al foso de los leones. Ahora bien, su Majestad, emita y firme esta ley de tal modo que no pueda ser alterada, una ley oficial de los medos y de los persas que no puede ser revocada». Así que el rey Darío firmó la ley. Sin embargo, cuando Daniel oyó que se había firmado la ley, fue a su casa y se arrodilló como de costumbre en la habitación de la planta alta, con las ventanas abiertas que se orientaban hacia Jerusalén. Oraba tres veces al día, tal como siempre lo había hecho, dando gracias a su Dios.


Daniel no se puso a orar cuando la cosa se puso fea; Daniel siempre oraba. Hay jóvenes que cuando están en exámenes traen su nivel de vida espiritual al 200%. Buscamos a Dios cuando traemos la soga al cuello. La oración es la base de nuestra relación con Dios, y nuestra relación con Dios es la base de todo lo que sucede en nuestra vida. Las consecuencias de tu vida son resultados de tu relación con Dios, la tengas o no. Ser cristiano no depende de ir a la iglesia solamente, la vida cristiana depende de la oración.

La oración debe ser un hábito

“¡Así que ustedes también deben estar alerta!, porque no saben qué día vendrá su Señor” (Mateo 24:42). Estar alerta significa estar sensible espiritualmente, tienes que tener un oído atento. “¡Es que Dios ni me habla!”. Es porque no oras. La manera de escuchar a Dios es orando, pasando tiempo en Su presencia. ¿Cómo podremos escuchar la voz de Dios sin orar? Daniel tenía una disciplina.

Te das tiempo para cafecitos con las amigas y para stalkear al que te gusta en Facebook, pero… ¿no tienes tiempo para orar? ¡Mentira!

Daniel tenía mucha responsabilidad; era prácticamente la mano derecha del rey. ¿Te sientes muy ocupado en tu trabajo? A veces me pregunto cómo se manejan lo grandes líderes, por ejemplo: los presidentes. Ellos tienen que lidiar con relaciones internacionales, viajar por el mundo y sostener una docena de juntas. Uno con un poquito de chamba ya anda malpasandose, comiendo hot-dogs del seven.

Daniel era un líder de alto rango y se daba el tiempo para orar tres veces al día. ¿Sigues creyendo que no tienes tiempo? A veces hay tiempo para cafecitos con las amigas y para stalkear al que te gusta en Facebook, pero no hay tiempo para orar. ¡Mentira!

El rey David se daba tiempo para buscar la presencia de Dios. No puedes ver la gloria de Dios en ti si no oras. No existe la vida cristiana Maruchan; se requiere tiempo. Los hombres de la Biblia eran personas comunes como tú y yo. La diferencia es que estas personas entendieron su necesidad de la vida de Dios.

La oración no debe ser egocéntrica

“Yo, Daniel, al estudiar la palabra del Señor, según fue revelada al profeta Jeremías, aprendí que Jerusalén debía quedar en desolación durante setenta años” (Daniel 9:2). Daniel miró atentamente en la palabra y vio que el tiempo de esclavitud que vivían había sido profetizado en Jeremías 29:10. Daniel se puso a orar para que la palabra se cumpliera. ¿Es posible que haya propósitos de Dios que no se cumplan? Sí. Dios ha preparado cosas para tu vida, pero esas cosas se van a cumplir en la medida en que tú las busques.

Daniel oró y ayunó para que en su generación se cumpliera la voluntad de Dios. No oró a Dios para que le ayudara a mantener su chamba y ahí que los otros se las arreglen. “Dios, que el Nabu me de seguro de gastos médicos mayores”. No. Daniel oró para interceder por el pueblo. ¿Cómo son tus oraciones? Oramos para tener un mejor trabajo, más ingresos, un auto, una pareja. Jesús nos enseñó a orar para que viniera el reino de Dios. Pedró no oraba por un camello ni Marcos por una novia. Daniel oraba por los pecados de su pueblo.

Vino Gabriel a Daniel y le dijo, “En cuanto comenzaste a orar, se dio una orden y ahora estoy aquí para decírtela, porque eres muy precioso para Dios” (Daniel 9:23), Daniel se puso a ayunar veintiún días cuando nosotros, con no desayunar, ya nos andamos muriendo de hambre en el trabajo. Su oración fue contestada porque él era muy precioso para Dios. Estoy seguro que era precioso para Dios por su corazón hambriento por Su presencia.

La oración activa la guerra espiritual

“Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida logra formar parte de él” (Mateo 11:12 TLA). Hay una lucha para que tú no busques la presencia de Dios. Hay una lucha en tu carne para que no ores ni leas la Biblia. Te da sueño, te da flojera, hay una batalla en tu cuerpo.

“Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales” (Efesios 6:12 NTV). Seguramente cuando empezaste a ir a la iglesia hubo mucha oposición en tu vida. Antes de eso, todo estaba bien.

La guerra espiritual es real, y hay una oposición para que no ores y te mantengas como un cristiano religioso.

“Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo, a quien hizo cabeza de todas las cosas para beneficio de la iglesia” (Efesios 1:22). Aunque se desate una guerra espiritual, Jesús ya ha vencido al enemigo. Dios nos ha dado esa victoria como un beneficio para nuestras vidas. La guerra espiritual es real, y hay una oposición para que no ores y te mantengas como un cristiano religioso.

¿Estás teniendo victorias espirituales? ¿Estás teniendo victorias sobre el pecado? ¿Estás teniendo el carácter para decir no? ¿O estás perdiendo la batalla espiritual en tu corazón porque no estás buscando a Dios?

La oración nos revela los planes de Dios

Dios le reveló a Daniel sus planes. ¿Te gustaría conocer los planes de Dios para tu vida? “Ahora estoy aquí para explicar lo que le sucederá en el futuro a tu pueblo, porque esta visión se trata de un tiempo aún por venir” (Daniel 10:14). ¡Qué grueso! Dios abre Su corazón a Daniel y le revela lo que sucederá en el fin. La visión y lo que Dios le reveló a Daniel son cosas que suceden hoy y que aún no han sucedido. ¡Mira cómo es el coraźon de Dios para los que le buscan de corazón! Aún si Daniel no fuera a ver esas cosas, Dios se las platicó porque ese es el corazón de Dios: el tener una relación con sus hijos.

Dios quiere revelarte Su propósito para ti y para tu familia. Dios quiere abrir una cortina y mostrarte todo lo que tiene para ti, pero esa cortina solamente la abre en privado. Todo eso está escondido para que tú lo encuentres en la presencia de Dios. ¿Quieres tomar decisiones correctas? Dios quiere mostrarte Su voluntad.

Daniel tuvo una vida extraordinaria. Él fue echado al foso de los leones y no le sucedió nada. ¿Habrá sido porque no se bañó? No, fue porque tenía la presencia de Dios ya que siempre la buscaba. La oración es nuestra fuente de poder. Órale!

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Viviendo en Cristo
Hay un Comentario sobre este artículo
  • Angeles Lozano
    23 octubre 2015 at 3:18 am

    Excelente mensaje. No deja lugar a duda. La oración perseverante en cualquier situación es el único modo de establecer una relación con Dios nuestro Señor, para buscarle, conocerle y agradarle. Dios les bendiga!

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