Ganar

Pensar en Ganar

Una Guerra contra Ti Mismo

Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo. Juan 16:33 NTV

Un niño pequeño salió al jardín para jugar con una pelota y bate de beisbol. Se dijo a sí mismo: “Soy el mejor bateador del mundo”, luego lanzó la pelota al aire pero falló el golpe. Sin dudarlo ni un segundo volvió a tomar la pelota del piso y la lanzó al aire nuevamente diciendo: “Soy el mejor bateador del mundo”. Falló de nuevo el golpe. Lanzó una tercera vez la pelota, con mayor concentración y determinación para golpearla, diciendo: “¡Soy el mejor bateador del mundo!”. Falló una vez más. El niño baja su bate, sonríe y dice: “¿Qué tal? ¡Soy el mejor lanzador del mundo!”

Es la actitud lo que hace la diferencia ¿no crees? A veces lo único que hace falta es ver el lado bueno de cada situación. Nuestra reacción inmediata ante una adversidad es quejarnos, pero deberíamos aprender a valorar lo bueno dentro de todo eso. Verás cambios cuando llenes tu mente con pensamientos buenos.


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Una Computadora con Virus

“Lo peor del asunto es que todo ese “virus” que traemos, se lo pasamos a otras personas.”

Podríamos tener la mejor computadora de todas, y aún así no encontrar toda la información que necesitamos. Si metes información o un programa incorrecto a la computadora, nunca funcionará como el fabricante la diseñó. Tu equipo queda expuesto a virus que están programados para destruir tu disco duro y la información importante. La mente es parecida a una computadora.

Lo que tu programes en tu mente, saldrá a la luz en algún momento y va a determinar tu manera de actuar y decidir. De la misma manera que sucede con una computadora, tal vez, sin querer, has transmitido virus a tus amigos, familiares o compañeros de trabajo, agravando el problema con sus “computadoras”. ¿Alguna vez habías pensado en esto?

Fuimos programados por Dios para vivir una vida abundante, Él nos creó a Su imagen y semejanza. Pero de la misma manera que un virus entra a una computadora, los pensamientos negativos entran a nuestra mente. Cuando esto sucede, nuestros pensamientos son contaminados y ya no se alinean a la palabra de Dios. Es entonces cuando vienen los errores graves, las malas decisiones, la baja autoestima, preocupaciones, temores, inseguridad. Lo peor del asunto es que todo ese “virus” que traemos, se lo pasamos a otras personas.

El primer paso es reconocer que esto te está sucediendo. El segundo paso es reprogramar tu mente y cambiar esa manera de pensar. No estás defectuoso (aunque a veces parezca que sí), fuiste creado para ganar, pero hasta que no alinees tu manera de pensar con el instructivo del fabricante, nunca podrás desenvolverte en todo tu potencial.

Cambia Tu Manera de Pensar

Nuestras emociones son traicioneras, porque responden a lo que estamos pasando al momento. No quiere decir que sean negativas o positivas, simplemente reflejan con sentimientos nuestro pensar. Es lógico que si te la pasas escuchando música triste vas a pensar en eso, y vas sentir como si te hubieran roto el corazón, vas a sentir tristeza. Lo mismo sucede al pensar en cosas que nos hacen enojar, por culpa de unos cuantos pensamientos ya quieres aventarle una silla al que se te ponga enfrente. ¿Y si modificamos nuestra manera de pensar? Sería mucho mejor pensar en cosas positivas, alegres. De esa manera es más sencillo ganar.

No puedes pasar el resto de tu vida pensando en todo lo malo que te han hecho, y los errores que tú has cometido.

Esa manera de pensar no te va a traer una vida alegre ¡Nunca! Aprende de tus equivocaciones, perdona a aquellos que te han ofendido, suelta el pasado y comienza a pensar más en los planes de Dios. Nuestro Dios tiene la victoria asegurada, nos ha permitido formar parte de ella y nos ofrece un nuevo comienzo a Su lado. ¿Estás listo?

Puedes escoger en qué pensar. Elige siempre pensar en aquellas cosas que te edifican. Cuando eliges cambiar tu mente, tus emociones también cambian, se alinean. Hacerlo no es algo que resulte a la primera, requiere perseverancia y es una decisión de todos los días. Elige pensar en todo lo bueno que Dios ha hecho en tu vida. Todo lo negativo siempre va a estar ahí, pero nunca olvides que puedes escoger en que centrar tu tiempo y energía, la victoria está a tu alcance.


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No Puedes Controlar Todo

Es una realidad que nuestra mente está bajo ataque todos los días. Es imposible evitar que los pensamientos negativos toquen la puerta, pero sí puedes escoger si les vas a abrir o no. Necesitamos mantenernos alerta en todo momento.

“¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos!” Isaías 26:3

Las tormentas van a venir, pero podemos encontrar la paz en medio de ellas si aprendemos a escoger los pensamientos correctos. En medio de nuestros problemas, lo más fácil es enfocarnos en el problema, pero lo que realmente debemos hacer es meditar en la palabra de Dios. La Biblia alimenta nuestra fe, y en medio de la dificultad, la fe es sumamente necesaria para no caer.

Es probable que las cosas no hayan salido como tu habías planeado, tal vez estás pasando por momentos complicados en tu vida, te han tratado mal, pero sea lo que sea, con Dios nunca vas a llegar a un callejón sin salida. Él está dispuesto a darnos un nuevo comienzo. Cuando se cierra una puerta, Dios abre otra y más grande. En el proceso a nosotros nos toca tener fe, elegir en qué pensar y actuar conforme a eso.

Todos somos susceptibles al desánimo, sin importa lo mucho que hayamos confiado en Dios o qué tan positivos seamos, al final de cuentas somos humanos. Es parte del precio que tenemos que pagar al vivir en una creación fracturada y contaminada por el pecado. No somos inmunes, pero es importante saber que Dios nos da el poder para vencer todo ataque del enemigo.

Donde Hay Fe, Suceden Cosas

—¿Cómo que “si puedo”? —preguntó Jesús—. Todo es posible si uno cree. Marcos 9:23

Así como todo puede ser posible si crees, también sucede lo opuesto si no lo haces. Cuando estás preocupado, frustrado, deprimido, lo único que haces es retrasar la victoria que Dios tiene para tu vida ¿Por qué sucede esto? Dios nos pide tener fe y dar pasos de fe. La fe es confiar en aquello que no ves. Cuando estamos preocupados o presionados, tendemos a confiar en lo que vemos y sentimos. Las emociones nos llevan a acciones desesperadas, y generalmente equivocadas. En conclusión, nos desviamos del camino por la falta de fe en el momento clave.

Toma las promesas que Dios nos regala en la Biblia. Aunque estés batallando con algo, aunque parezca que todo se viene encima y estás tentado a pensar lo peor, elige pensar en lo que Dios te ha prometido, y actúa conforme a eso. La primera victoria que tenemos que ganar es contra nosotros mismos, contra nuestra mente. Rechaza todo pensamiento negativo y abre la puerta a lo que Dios quiere para tu vida.

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Crecimiento Espiritual
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