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Mujeres: 6 Consejos para Controlar Tus Emociones

No te sientas mal por tener emociones

He visto cómo he echado cosas a perder por no tener las emociones bajo control. Me he dado cuenta que es un patrón constante entre las mujeres, un proceso que nos puede apartar de Dios si no sabemos cómo manejar nuestras emociones. Cuando algo nos lastima o nos provoca sentimientos, llega a nuestra mente una serie de pensamientos. Las mujeres somos buenísimas para hacer una novela a partir de un pequeño detalle. Pensamos en algo por mucho tiempo.

Imagina que estás viendo Facebook y aparece una fotografía de las chicas de la célula en el cine, pero ellas no te invitaron. Este es un patrón que te provoca una emoción: malestar, rencor, decepción. El proceso mental que realizas te puede llevar a pensar cosas que no son ciertas. Si tienes un alto concepto de ti piensas que ellas fueron mala onda, unas losers por no invitarte. Al contrario, si tienes un concepto menor te agredes a ti misma, piensas que no te invitaron porque no eres buena onda, quizá no eres tan divertida. Cuando tienes un proceso mental así, esto te lleva a tomar decisiones incorrectas: decides jamás volver a la célula. Después de esto puedes decidir dejar de ir al grupo, dejar de congregarte en la iglesia y de leer la biblia. Estos procesos en lugar de ayudarnos a avanzar nos hacen caer. 


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¿Las emociones son buenas o malas?

Realmente las emociones son amorales, no son buenas, ni malas. El problema es lo que hacemos con ellas cuando vienen a nosotros. Las emociones pueden ser útiles porque nos conectan con otros, nos hacen tener amor y compasión por los demás. Te dueles cuando alguien está triste y puedes interactuar con el mundo que te rodea gracias a las emociones que compartimos en común. Así como las emociones nos pueden hundir, también nos pueden motivar y alentar para salir adelante. Por ello es importante aprender a manejarlas.

Existen varios factores que pueden detonar emociones en nosotras.

  1. Biológicos: ya sea porque tenemos hambre, sueño o estamos enfermas, esto nos puede poner malhumoradas.
  2. Personales: quizá tenemos complejos, inseguridades o a veces somos muy conscientes de nuestros defectos, entonces ante cualquier comentario se activan las emociones. Otro aspecto que puede provocar emociones, es tener problemas con la solvencia económica ya que esto puede impedirte hacer cosas que deseas.
  3. Espirituales: estás pasando por una lucha o, quizá, hay una guerra espiritual en tu casa, entonces te sientes debilitada o desanimada. Debes estar consciente de que la lucha espiritual es real. Tal vez estás en un lugar de opresión espiritual, o estás en pecado y lo sabes. Esto te afecta y puede provocarte diferentes emociones.
  4. Externos: ¿qué pasa cuando está lloviendo? El clima nos puede poner sensibles. Incluso, existe un desorden afectivo que en inglés se llama SAD (Sun Absent Disorder), en el que las personas que viven en países en los que hay muy poco sol, tienden a entristecerse. Esto pasa comúnmente en países europeos y, para evitar que las personas se depriman, se les receta que vayan a las playas de España a tomar sol.
  5. Sociales: tiene que ver con las relaciones interpersonales. En este aspecto las redes sociales son un factor que puede llegar a afectar mucho. Ahí estás expuesta a información que en algunos casos no deberías de enterarte.
  6. Hormonales: en el ciclo menstrual existen algunas generalidades que varían de mujer a mujer; me enfocaré en los síntomas para las mujeres que tienen un ciclo regular.

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En la semana 1 del ciclo, el estrógeno va creciendo. Ésta es una hormona que da energía, por lo que es normal que en esta semana nos den ganas de limpiar, iniciar nuevos proyectos o hacer cosas nuevas, porque existe una mayor energía física y mental.

En la semana 2 el estrógeno alcanza el máximo nivel, ocasionando que se produzcan una serie de químicos en el cerebro que aumentan la sensación de felicidad. De repente nos sentimos felices sin saber la razón. Pero cuidado, en esta semana también aumenta el deseo sexual.

Semana 3. De estar en el pico del mundo, el estrógeno desciende y con él nuestra felicidad. Este es un periodo en el que podemos llegar a sentir frustración y cansancio, ya que aumenta la progesterona que tiene un efecto sedativo. Esta hormona puede causar cansancio, irritabilidad y tristeza. Además, la progesterona es muy sensible a los niveles de azúcar en la sangre, por lo que si no te alimentas bien o te malpasas, puede tener efectos negativos en la salud y estado de ánimo.

Semana 4. La progesterona y el estrógeno bajan lentamente. Le llamo “la semana globo”, porque así nos sentimos, inflamadas, retenemos líquidos y salen granitos. El deseo sexual se incrementa también en esta semana.

Pero, ¿qué dice la Biblia sobre las emociones?

Son cuatro cosas que podemos encontrar en Su Palabra respecto a lo que Dios dice de las emociones:

1. Dios nos hizo con emociones

“Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto” (Ec. 3:1-4 Nueva Versión Internacional).

Hay chicas que me han dicho que se sienten tristes por saber que están tristes. No está mal sentirse triste, por un momento. El tener emociones no quiere decir que somos personas emocionales. Si nos dejamos llevar por las emociones, o reaccionamos por ellas, entonces sí somos emocionales.

Dios nos hizo con emociones. Él quiere que lleguemos a Su presencia y lloremos, que le demos gracias por las bendiciones, y que alabemos con alegría. Dios no quiere que seas un robot, no está mal tener emociones.

2. Las emociones se deben expresar pero también se deben dominar

“No pequen al dejar que el enojo los controle. No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados” (Ef. 4:26 Nueva Traducción Viviente).

Debes saber que está permitido enojarse sin afectar a otros y sin dejar que eso te afecte. Es necesario sacar las emociones, obviamente con el Señor y, si es necesario, con los demás.

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Ped. 5:7-8 Reina Valera Revisada 1960).

Alguien que no es sobrio es un borracho que se deja dominar por el alcohol. La Palabra dice que nosotras debemos ser sobrias. No debemos dejarnos dominar por nada, ni siquiera por las emociones. En el mundo nos dicen: “si sientes hacerlo, hazlo”. Pero no se trata de sentir o no para hacer ciertas cosas, sino de qué es correcto hacer, y qué dice Dios sobre hacer eso o no. Debemos tener cuidado y no engañarnos a nosotras mismas pensando que si lo siento, entonces lo tengo que hacer.

3. Cristo nos promete ayuda en los tiempos de debilidad

“Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir” (1 Cor. 10:13 Nueva Traducción Viviente).

Tenemos que acudir a Cristo, pero a veces no tenemos tiempo, nos da flojera o queremos hacer lo que sentimos en el momento. Pensamos que si quiero gritar voy a gritar; si lastimo a alguien lo hago porque lo quiero hacer. Así piensan en el mundo, pero nosotras tenemos una alternativa que muchas mujeres no tienen, tenemos a Cristo.

En la actualidad hay mucha presión social virtual por tener una vida perfecta. Las fotos que comparten en las redes sociales ponen en nuestra mente cómo debe de ser la vida: una boda increíble, unas vacaciones de lujo, una vida saludable. Vemos esas cosas y nos comparamos: “no tengo ese carro, no puedo ir de vacaciones a esos lugares, no puedo ir a comer a esos restaurantes”. Automáticamente esto nos hace sentir inferiores, nos da envidia, celos, coraje. He visto a muchas personas caer con esos estímulos y tomar decisiones incorrectas. Debemos tener cuidado con las redes sociales.

Cristo te ama y tú le perteneces a Él, en Él está tu identidad. Si te sientes triste, fea, si no te sientes suficiente, ve a Cristo y Él te va a decir lo contrario. Él te dio dones y talentos para la tarea que tienes asignada, no tienes que estar comparándote con las demás. Lo más importante que podemos tomar de Cristo, como ayuda, es tener nuestra identidad bien fundamentada en Él.

4. El autocontrol tiene recompensa

“Cada atleta ejercita el autocontrol en todas las cosas. Ellos lo hacen para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible” (1 Cor. 9:25).

El autocontrol trae madurez espiritual. Las chicas que apenas llegan al Señor son muy dadas a seguir sus emociones, pero conforme conocen más de su Palabra, alinean sus pensamientos y acciones a lo que dice el Señor y vemos un crecimiento espiritual. Esto también se ve a los ojos del mundo, se ve una diferencia cuando tienes dominio propio, pero no es lo que nosotros hacemos, sino lo que hace el Señor en nosotros. 

¿Cómo ponemos nuestras emociones bajo control?

En principio todo tiene que ser con el Señor. No podemos hacer estas cosas por nuestra cuenta. No vamos a madurar solas, Dios trae el crecimiento. Debemos tener una actitud abierta a escuchar la voz de Dios.

1. Identificar las emociones

¿Qué estoy sintiendo? Pídele a Dios que te muestre qué emociones o sentimientos tienes en tu corazón.

2. Identificar los factores o los motivos

A veces nos pasan cosas tan simples y andamos de malas porque no hacemos nada por resolverlas. Si estamos enfermas, vayamos con el médico. Hay cosas que podemos hacer, pero también puede haber factores que nos frustren porque estamos esperando demasiado de otras personas. No podemos poner nuestra felicidad en otros. Es pesado y desgastante. A veces esperamos que las personas hagan algo, que nos hablen, que nos reconozcan por algo que hicimos, pero cuando no lo hacen nos ponemos de malas, nos duele.

O quizá en tú caso no necesitas de las personas, sino de las circunstancias: de un ascenso en el trabajo, de ser aceptada en el posgrado, dependes de los éxitos o logros. Pero no podemos estar así. Necesitamos identificar los factores en oración. Las respuestas no las encontraremos por nosotras mismas, Dios nos tiene que revelar.

3. Compara tus pensamientos con la palabra de Dios

Las mujeres somos buenas para las novelas. Hacemos una novela de un pequeño detalle. Cuando Raúl y yo empezamos a salir de novios, mi papá solo dejaba que nos viéramos dos veces por semana y, como los celulares no eran tan comunes, hablábamos por teléfono casi a diario. Sin embargo, hubo un día en que habían pasado dos meses sin que Raúl me hablara y en seguida empecé a crear en mi mente una serie de suposiciones de por qué no me hablaba. Preparé todo un plan de conversación para cuando me llamara. Lo tenía todo listo. Entonces al día siguiente me habló y, gracias a Dios, antes de que yo pudiera pronunciar algo él me explico la razón por la que no me había podido marcar. Se disculpó y me dijo que me extrañaba y me quería ver. Ahí terminó mi plan de discusión.

El problema con inventarnos cosas es que después nos las creemos y comenzamos a tratar diferente a las personas, incluso mal, porque quizá en nuestra imaginación ya tuvimos peleas y diferencias. Somos buenas para pensar en las cosas, pero debemos tener cuidado.

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Fil. 4:8 Reina Valera Revisada 1960).

4. Pide ayuda a Dios

Si necesitas ayuda, acércate con tu líder de célula o con tus papás. La Biblia dice que a quien le falte sabiduría que la pida. ¡Cuánto más nos va a dar Dios si le pedimos paciencia, ánimo, energía o gozo!

Hay que pedir ayuda al Señor, y en ocasiones también debemos pedir consejo para no engañarnos a nosotras mismas con nuestros sentimientos.

5. Cambia lo que esté mal en ti

¿Te hace falta cuidar tu salud? Hazlo. Si estás viviendo en pecado hay que arrepentirse. Si estás llevando una relación fuera de orden, hay que cortarla.

Algo que mueve mucho los sentimientos y las emociones es la música. Si te afecta, quítala. La música tiene poder, despierta sentimientos que no deberían despertar. Incluso las películas, en ocasiones en lugar de entretenerte te hacen sentir peor.

6. Restaura relaciones dañadas

Si con tus emociones o reacciones has lastimado a alguien, pide perdón y restaura la relación. Cuando tenemos un proceso mental con un patrón de pensamiento correcto, vamos a alinearlo a la Palabra de Dios: ¿Qué dice la Palabra sobre eso? Luego tomamos decisiones correctas en oración y en consejo. Es muy necesario hacer a Cristo parte de nuestras vidas. Proverbios 3:6 dice:

“Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas”

El problema es que a veces no lo queremos hacer parte de nuestras vidas. No lo queremos reconocer en el área de las emociones porque queremos seguir haciendo lo que nosotros queremos.

Quizá estás desanimada porque no ves un crecimiento en tu vida. O tal vez te deprimiste y te gastaste toda la quincena en el mall. Sin embargo, el crecimiento lo da Dios, la meta de nosotros es permanecer. Tenemos que lograr que nuestras decisiones no nos aparten del Señor.

“Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí. Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada” (Jn. 15:4,5 Nuevo Traducción Viviente).


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Necesitamos estar en Cristo

La planta del Maguey tarda muchos años en florear, entre 15 y 30 años. Para poder lograrlo necesita acumular mucha azúcar. No te desanimes si tardas en ver un cambio. Dios es el que trae el fruto a su tiempo. Tienes que permanecer. Quizá tú no lo notas pero otros sí ven el cambio en ti.

Si estás triste tienes que ir con el Señor. Tenemos que tomar decisiones sabias. Si hay cosas en tu corazón que te provocan pensamientos y sentimientos que no están bien, entonces corta con eso. Debemos tener nuestras emociones controladas, y cuando hagamos esto, Dios dará la madurez y daremos fruto.

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Viviendo en Cristo
4 Comentarios sobre este artículo
  • Anónimo
    17 agosto 2017 at 6:58 pm

    Excelente!

  • Anónimo
    5 septiembre 2017 at 10:52 am

    Este articulo es eselete reflerxion
    Nelly

  • Estefania
    9 septiembre 2017 at 6:33 pm

    Dios le bendiga mucho! Me han sido de gran ayuda estos consejos

  • Estefania
    9 septiembre 2017 at 6:33 pm

    Dios le bendiga mucho! Me han sido de gran ayuda estos consejos

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