Propósito

El propósito de Dios para tu vida es transformarte

Hay cosas que deben quedarse atrás.

Vamos comenzando un nuevo año y es tradición que nos planteemos propósitos y metas que lograr a lo largo del mismo. ¿Qué te has propuesto tú? ¿Qué quieres lograr este año? Mientras pensaba en estas cosas vino a mi mente la siguiente pregunta: ¿cuál es el propósito de año nuevo de Dios? ¿Tendrá Dios un propósito en este año para mí? La respuesta es: sí, y Su propósito es transformarme. ¿Qué significa ser transformado? Significa: cambiar en forma, apariencia o estructura; cambiar en condición, naturaleza o carácter; convertirse. Tú y yo necesitamos cambiar.

Empieza a construir

Seamos sinceros: no hay nada digno en ti. Tampoco en mí, ni en nadie. No hay nada de bueno en nosotros. ¿Qué le puedo yo dar a Dios que le sorprenda? ¿Qué puedo yo construir con mis propias manos que impacte al Señor? Nada, lo único que puede sorprender y agradar a Dios es un corazón dispuesto a decir: “Señor, haz de mí lo que quieras hacer”.

Imagina una bodega abandonada que alguien compra y dice: “lo que voy a hacer es algo nuevo con este espacio, voy a tumbar todo y construir de nuevo”. A Dios no le interesa tu vida por tus logros o por lo que tienes, sino por lo que Él puede lograr en ti.


También lee: Todo cristiano debe conocer estos 10 puntos para enfrentar el 2017


El propósito de Dios para ti este año es edificar la vida de Cristo en ti, formar Su carácter en ti, vivir en ti y a través de ti. Este 2017 Dios está buscando lugares donde construir. ¿Tu corazón está disponible? Si te has entregado a Cristo tienes que estar dispuesto a que construya en ti. No es fácil, es doloroso y tardado pero esa construcción es buena, fiel y tiene un propósito.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2 Corintios 5:17 RVR1960

No sé cómo haya sido tu año pasado o qué tanto hayas permitido que Dios obrara en ti, pero para que cosas nuevas lleguen tienes que dejar atrás las cosas viejas. ¿Cómo saber si algo es de Dios o de nuestra carne? La obra de Dios nunca es vieja, no estorba, no te hace enfriarte ni estancarte, no te distrae de servirle o de buscarlo, no disminuye tu amor por Dios, ni te aparta de buscar Su propósito ni Su voluntad. Todas estas cosas deben pasar. No solo es el propósito de Dios cambiar tu vida sino también hacerte una nueva persona. ¿Tú lo quieres?

No busques en el pasado

A veces nos damos cuenta de que queremos o necesitamos más de Dios y tomamos como referencia los momentos de nuestra vida en los que hemos sentido más fuerte Su presencia; recurrimos al pasado. Eso no es lo correcto porque el Señor no va hacer lo que ya hizo, sino que quiere hacer algo nuevo hoy en ti. Busca lo que Dios tiene para ti hoy.

“Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación”. Gálatas 6:15

Está bien si este año has decides servir más, o si decides escuchar más música cristiana, o si te propones tomar un discipulado, o ayunar o leer más la Biblia; aunque todo esto es importante, no es lo más valioso, sino que haya algo nuevo de Dios en ti, que seas una nueva creación.

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente”. Efesios 4:22-23

Es una sana costumbre hacer cada cierto tiempo una limpieza de nuestra habitación, desechando todo aquello que ya no usamos o que ya no sirve y que nos estorba. ¿Qué me dices de someter tu vida al mismo proceso? En cuanto a lo pasado en el 2016, despójate del viejo hombre, de la vieja mujer. ¿Qué vas a hacer con tu pasada manera de vivir? ¿Condenarte o despreciarte por lo que hiciste? ¿Darte golpes en la frente contra la pared? Lo que la Biblia nos enseña es a desprendernos de ello para que podamos abrazar las nuevas cosas que Dios tiene.

Si este es tu deseo, tendrás que renovar tu mente y pensar conforme al corazón de Dios, quien es nuestro Padre de amor, nuestro Padre que quiere hacer cosas nuevas en quienes le buscamos.


También lee: Tú puedes nutrir buenos hábitos y vivir una vida diferente


Un nuevo propósito

“Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”. Efesios 4:24

No te puedes vestir de lo nuevo si ya estás vestido de lo viejo. Necesitas anhelar vestirte del nuevo hombre, el cual ha sido creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Como ves, un traje así no es algo que puedas confeccionar tú, sino que lo obtienes como resultado de estar en presencia del Padre y pedirle que traiga lo nuevo, lo puro, lo santo, lo verdadero, lo Suyo.

La vida de Dios se renueva bajo la influencia y el poder del Espíritu Santo todos los días. No podemos tener una vida espiritual en deterioro. Si esto pasa es porque hemos dejado de vestirnos de lo nuevo de Dios, o porque insistimos en seguir cargando los viejos trapos sucios. Pero Pablo nos recuerda que no se trata de seguir apapachando nuestra vieja naturaleza, sino de abandonarla.

“No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno”. Colosenses 3:9-10

Este versículo habla de la mentira, pero lo puedes aplicar a cualquier cosa en tu vida. ¿Cómo te despojas de los trapos viejos? Con sus hechos: deja de hacer y ya no busques lo que está equivocado. ¿Cuál es la naturaleza de Dios? ¿Cómo es Cristo? Santo, obediente al Padre, no busca lo suyo, misericordioso, amoroso, manso, justo, humilde, verdadero, fiel… ¡todo eso está en Su presencia! Necesitamos que Él ponga eso en nosotros.

¡Suéltalo!

El hombre no pudo disfrutar del evento por llevar a cuestas aquello que ya no le servía.

Había un vagabundo que vivía cerca del palacio de un rey. Un día vio publicada en las puertas del palacio una invitación a un gran banquete que el rey iba a ofrecer a todo aquel que quisiera participar de él. La única condición para asistir era vestir ropas de gala, de acuerdo a la ocasión. El hombre al verse pensó que ni en sueños lo aceptarían en un evento así. Pero era tal su deseo de entrar que acercándose a un guardia en la puerta pidió una audiencia con el rey.

El guardia pasó el aviso al palacio y el rey accedió a la solicitud. El vagabundo expresó su anhelo de asistir al festejo real y el inconveniente de no tener un atuendo adecuado e, impulsado por la ilusión de entrar, pidió al rey que le prestara ropas dignas de la ocasión. El rey se alegró mucho y decidió ayudarlo, por lo que llamó a su hijo y le encomendó servir a su nuevo invitado. Mientras el príncipe asistía al vagabundo, le dijo que no le había sido dado cualquier traje, sino uno que no se desgastaba nunca, por lo que sus viejos trapos ya no eran necesarios y podía desecharlos. El vagabundo no creyó lo que oía y conservó consigo sus harapos.

Llegó el momento tan esperado por el hombre, quien desfiló por el palacio haciendo gala de su reluciente traje. Aunque la gente se admiraba de él, hubo algo que todos terminaron notando: a donde quiera que iba, este hombre siempre cargaba un bulto de telas viejas, raídas. Así transcurrió la noche y el hombre no pudo disfrutar del evento por llevar a cuestas aquello que ya no le servía.

Pasado un tiempo, llegó al rey la noticia de que el hombre a quien alguna vez regaló ropas reales estaba en su lecho de muerte, de modo que fue y lo visitó. Fue grande su sorpresa cuando, al llegar, encontró al lado de la cama el montón de harapos que hacía tantos años habían estorbado al hombre que ahora estaba postrado en cama. “Si hubieras creído en mí y hubieras soltado ese peso de encima, habrías disfrutado más toda tu vida”, le aseguró el rey.

El Espíritu Santo es esa voz que te dice que sueltes aquellas cosas que no te sirven y que no te permiten vivir la vida de Dios. No merecemos tanto, no somos dignos de recibir del Rey ropas relucientes y nuevas. Pero por el puro afecto de Su voluntad –en otras palabras: porque se le antojó-, Dios decide cada día darnos cosas nuevas. ¿Aceptas el propósito que Dios tiene este año para ti?

Categorías
Viviendo en Cristo
¡Sé el primero en comentar sobre este artículo!

Deja Un Comentario

¡Entérate!

Suscríbete a nuestro correo semanal.

*Que no se te pase.