Querido Universo: Los Accidentes No Existen

No somos producto de ningún choque cósmico.

Quienes estudian el universo o el cuerpo humano ven un diseño tan perfecto que sería imposible no considerar a un creador detrás de todo eso.

Cierra los ojos… Bueno, mejor déjalos abiertos para que sigas leyendo. Imagina que no hay absolutamente nada, ni siquiera existe el universo, todo está vacío. ¿Ya? Ahora imagina una voz diciendo, “Que así sea…”, y de la nada, comienzan a formarse el sol, las estrellas, la Tierra, todos los planetas, galaxias, etc. ¡Qué gran espectáculo habrá sido aquel! ¡Ver cómo era creado todo el universo!

Esta historia viene en el libro de Génesis, capítulo 1 y es impresionante. En el transcurso de la creación, Dios dijo siete veces que lo que había creado era bueno. Ahora te hago una pregunta: Si todo lo que Dios creó es bueno, ¿significa que también nosotros somos buenos? Por supuesto que sí, Dios es perfecto, por lo tanto, no se equivoca.

Tengo otra pregunta: Si todo lo que Dios creó es bueno, ¿por qué le echamos la culpa de todas las cosas malas que nos pasan? Te voy a decir algo que puede sonar un poco rudo, pero es verdad: Cuando descubrimos algo dentro de toda la creación de Dios que no parece ser bueno, muy probablemente sea porque el hombre estuvo detrás.

En esto hay algo claro: El pecado lo arruina todo. Nosotros mismos arruinamos todo lo bueno que hay en nuestra vida cuando decidimos tomar caminos equivocados o cuando pensamos solamente en nosotros o en placeres y alivios momentáneos.


Cuando ustedes sean tentados a hacer lo malo, no le echen la culpa a Dios, porque él no puede ser tentado, ni tienta a nadie a hacer lo malo. Al contrario, cuando somos tentados, son nuestros propios deseos los que nos arrastran y dominan. Los malos deseos nos llevan a pecar; y cuando vivimos sólo para hacer lo malo, lo único que nos espera es la muerte eterna. Santiago 1:13-15 TLA


Dios creó todo y también nos ha dado todo para honrarlo. Incluso las estrellas, los mares, las montañas, el universo entero, todo está aquí para demostrar lo grande que es Él. Y algo que Dios nos ha dado para honrarlo son nuestros dones. Tenemos dones para usarlos de la manera correcta, son un regalo de parte de Dios. ¿Qué haces cuando alguien te regala algo en tu cumpleaños? Primero que nada, le das las gracias y, segundo, ¡lo usas! Pasa lo mismo con los dones.

De tal palo, tal astilla

¿Te han dicho que te pareces a tus papás? Bueno, ahora piensa que Dios es nuestro Creador y nuestro Padre. La Biblia dice que nos parecemos a Él… Espera, ¿qué?

“Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó.” Génesis 1:27 NTV

No se refiere a que tenemos el mismo color de ojos, o el mismo lunar, no. Quiere decir que tenemos el mismo corazón y podemos ver muchas cosas de la manera que Él las ve. Somos una familia, en la cual Jesús es nuestro hermano. Ya sé lo que estás pensando, somos una familia demasiado grande.

“Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos.” Romanos 8:29

Y así como una familia, hay cosas que heredamos y aprendemos. Dios quiere enseñarnos a ser como Él, ser nuestra guía para saber cómo afrontar las cosas que se presentan ante nosotros. Él abre Su corazón y se muestra ante nosotros para que podamos aprender de Él. Dios es bondadoso, paciente, fiel y es pacificador. Ya sé que nos falta muchísimo que aprender, pero nuestro Padre es paciente para enseñarnos.

Nada en el universo es un accidente

“Tú no eres un accidente de la naturaleza ni de ningún otro tipo”

Probablemente tu mamá te ha contado un montón de veces cómo naciste, y también se lo ha contado a tus amigos (a pesar de tus esfuerzos por evitarlo) pero, ¿qué le vamos a hacer? Así son las mamás, nos aman incondicionalmente. Bueno, ese amor multiplícalo por el infinito y así es como nos ama Dios. Él ama a Su creación. Es más, te lo pongo así: Dios te amaba aún antes de que nacieras.

Te voy a decir algo que Él ya te ha dicho: Dios te creó y te ama, Él es perfecto y, por lo tanto, no se equivoca. Tú no eres un accidente de la naturaleza ni de ningún otro tipo. Tú fuiste diseñado(a) y deseado(a) desde el inicio de toda la creación. Reflexiona en esto que te voy a decir: Dios tiene contados hasta los cabellos de nuestra cabeza. Dios nos conoce a la perfección. En la Biblia Dios nos llama Su “tesoro especial” (Malaquías 3:17).

El propósito de vivir es bastante sencillo

“Caemos en el egoísmo de decir que estamos aquí para ser felices.”

Miles de años han pasado, y la humanidad ha dedicado toda su existencia a buscar el significado o el propósito de la vida. Te enseñan que debes vivir el momento como si no hubiese mañana, el famoso carpe diem actualmente conocido como YOLO. Caemos en el egoísmo de decir que estamos aquí para ser felices. ¡Qué vacío se escucha todo eso!

“Traigan a todo el que me reconoce como su Dios, porque yo los he creado para mi gloria. Fui yo quien los formé.” Isaías 43:7

El texto nos explica nuestro propósito en la vida: Dar gloria a nuestro Creador. Somos la evidencia del amor de Dios y estamos en este mundo para algo más que solamente “ser felices” o “vivir el momento”. Estamos aquí para mostrarle al planeta lo poderoso que es Él. Nuestra manera de ver la vida no se limita solamente al momento, más bien vivimos con el conocimiento de que esto es solo el comienzo de algo eterno.

“Yo hice a Israel para mí mismo, y algún día me honrará delante del mundo entero.” Isaías 43:21

Tú y yo somos amados por Dios y nuestro corazón le pertenece. ¿Cómo hacemos para mostrarle amor a un Dios que lo tiene todo? Hemos hablado de muchas maneras de hacerlo, otra de ellas es dándole honra. Que todo lo que hagamos y todo lo que somos refleje Su amor y Su grandeza. Cada éxito en nuestra vida le pertenece a Él. Se trata de abrir nuestro corazón a Dios y adorarlo.

Despéjate un poco y da gracias

“¡Qué agradable sería un día poder sentarte y contemplar toda la obra de Dios!”

Yo entiendo que todos aquí somos personas muy ocupadas y pasamos gran parte de nuestro tiempo estudiando o trabajando arduamente para mantener a este país a flote. Debido a esto, no nos tomamos el tiempo de admirar y agradecer todo lo que Dios ha creado. ¡Qué agradable sería un día poder sentarte y contemplar toda la obra de Dios! Monterrey es una ciudad rodeada de montañas, y estamos tan acostumbrados a ellas que los que vivimos aquí no las valoramos lo suficiente.

Un día, hace algún tiempo (todavía era estudiante), iba en el metro rumbo a la facultad. En aquel entonces, apenas estaban levantando el estadio de Rayados y podía verlo desde el metro. Estaban colocando toda la estructura que iba a sostener la fachada y se veía impresionante. Pensé: “¡Que increíble poder diseñar algo así y llevarlo a cabo!”, la verdad es que levantar algo tan grande no es fácil. Pero después volteé y vi las montañas… ¡Qué belleza! Fue entonces cuando pensé “Dios, ¿qué es un estadio comparado con lo que Tú puedes hacer?”. Y eso que me encanta el futbol.

Creo que necesitamos tomar un tiempo para apreciar, no solo nuestro entorno sino a nuestra familia, las personas que nos rodean, nuestra ciudad, y darle gracias a quien lo creó todo: Dios.

¿El Big Bang? No lo creo

“Todo el panorama cambia cuando nos damos cuenta que verdaderamente somos amados, y que estamos en este mundo porque alguien lo deseó desde mucho tiempo antes.”

Debemos estar conscientes de que no estamos en un planeta o en un universo que se creó a sí mismo por accidente o por casualidad. No somos producto de ningún choque cósmico. Quienes estudian el universo, o el cuerpo humano, ven un diseño tan perfecto que sería imposible no considerar a un creador detrás de todo eso.

“Pues en él vivimos, nos movemos y existimos. Como dijeron algunos de sus propios poetas: Nosotros somos su descendencia”. Hechos 17:28

Es importante reconocer la grandeza de Dios. Honor a quien honor merece, esto también es reconocer que Él es el Creador. Si leemos la Biblia vamos a ver a hombres, como el rey David, que lo primero que hacían en medio de alguna dificultad era orar y reconocer a Dios.

“Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre.” Salmos 139:13

Por último, si ya sabemos que Dios es el Creador y tiene el control de todo, ¿por qué nos preocupamos? La preocupación puede ser evidencia de nuestra falta de confianza. Somos parte de Su Creación y Él ama su creación. Él nos ama.

Todo el panorama cambia cuando nos damos cuenta que verdaderamente somos amados, y que estamos en este mundo porque alguien lo deseó desde mucho tiempo antes. Él conoce todo nuestro potencial y tiene el poder de explotarlo en nosotros. Es posible tener una vida nueva. El primer paso es reconocer que nada podemos hacer delante del Creador de todo el universo, más que darle las gracias y honrarlo. Después de esto comienza la aventura más grande de tu vida.

Si Dios nos ama, entonces, querido universo: Los accidentes no existen.

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Crecimiento Espiritual
Hay un Comentario sobre este artículo
  • Angeles Lozano
    1 Octubre 2015 at 4:15 am

    Amén!! Un estudio muy digerible en su redacción. Que sea de bendición y edificación para todo aquél que lo lea.

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