enemigo

¡Ten cuidado! El enemigo sabe cómo atacarte

Todos pasamos por ataques ¿Sabes cómo enfrentarlos?

A Satanás le gusta trabajar en lo oculto, pues no quiere ser descubierto. Es nuestro enemigo y en este mensaje quiero sacar a la luz parte de la obra de Satanás y cómo opera en las vidas y en el mundo. El apóstol Pablo estaba compartiendo de la obra de la salvación, pero cuando va terminando este mensaje advierte: ‘’Mirad, pues, que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas…’’ y enseguida cita lo que se encuentra en Habacuc 1:5. Pablo está compartiendo con la gente y al terminar nos advierte: ‘’Mirad’’, que tengamos cuidado con el ataque que viene.

“Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis. Porque he aquí, yo levanto a los caldeos, nación cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas”. (Hab. 1:5-6)


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Pablo está diciendo a la gente que cuiden que no suceda como dijeron los profetas. Para entender a qué se refería con esto primeramente quisiera hacer referencia a los caldeos. ¿Qué representan los caldeos? En la palabra de Dios dice que se trataba de un pueblo que representa la obra demoníaca. Si buscas en un diccionario bíblico podrás encontrar que la palabra ‘’Caldeo’’ significa demonio y destruir. Podemos entender que los caldeos buscan destruir y poseer moradas ajenas, pero en este versículo no se refiere precisamente a una casa física, sino a una persona.

“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Cor. 6:19).

5 Características del Ataque de Satanás.

 

1. Ataca para Poseer Las Moradas Ajenas

El enemigo quiere robar lo que nosotros heredamos como hijos de Dios.

La primera característica que podemos ver de los caldeos es que son ladrones. Jesús dijo que el enemigo ha venido para robar, matar y destruir, pero Él ha venido para que tengamos vida y vida en abundancia. Jesús define la obra de Satanás como una obra de robo. Cuando la Biblia menciona a Satanás no siempre se refiere a Satanás como él mismo, sino también a la obra que él hace a través de sus demonios. Satanás no es omnipresente, no puede estar en todo lugar, pero sus demonios y sus obras están en todo el mundo, y su obra está organizada. Tiene un ejército de demonios. El enemigo quiere robar lo que nosotros heredamos como hijos de Dios.

El mundo nos ha pintado a través de la televisión a un diablo del cual no se puede temer, uno que puede llegar a causar risa a la mayoría. Pero nosotros, los hijos de Dios, somos enemigos del diablo y no debemos dejar tan a la ligera la obra que puede llegar a nosotros. Debemos estar atentos porque el propósito del ataque de Satanás siempre va a ser robarnos, matarnos y destruirnos.

“Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación” (Mt. 12:43-45).

2. Dios utiliza los ataques del enemigo

Jesús nos describe la obra en operación de los demonios. Muchos de los que han recibido a Cristo han sido limpiados, barridos y renovados por Él. Pero caen en el error de que después de haber sido purificados olvidan poner a Dios en el trono de su vida. Pasa el tiempo y otra vez empiezan a alejarse de Dios, y el enemigo te encuentra limpio pero sin haberle entregado Jesús el señorío de tu vida.


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Dios tenía un propósito aún con los caldeos. De la misma forma Satanás y sus demonios tienen un fin, el fin de ser destruidos. Como dice en Apocalipsis, Satanás será atado y echado al abismo. Ese ataque del enemigo puede ser usado por Dios para que te acerques más a Él. El Señor puede hacer cosas más grandes en tu vida de lo que el enemigo puede llegar a hacer.

Cuando estamos en situaciones difíciles es cuando más clamamos a Dios. Aún si nos encontramos hundidos el Señor puede usar cada ataque del enemigo a tu favor para regresarte a Él.

3. El ataque es para dominarnos

Nabucodonosor (Dan. 1:1-5) robó las ofrendas del templo y tomó a la siguiente generación, los robó para influenciar sobre sus vidas. Satanás quiere influenciar sobre tu vida, quiere atarte. “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.” (1 Jn. 2:16).

Satanás quiere dominarnos a través de estos tres puntos:

1.- Los deseos de la carne.

2.- Los deseos de los ojos.

3.- La vanagloria de la vida.

El diablo quiere tomar tus posesiones, así como Nabucodonosor tomó las posesiones del templo con su ataque. El enemigo no quiere que ofrendemos a Dios, él quiere que nos gloriemos con lo que tenemos. Pero nosotros le pertenecemos a Dios y todo lo que tenemos es de Él.

La obra del diablo es real, pero la obra de Jesús es aún más real y verdadera.

“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.” (Mal. 3:10-11).

Satanás es un posesionario. Si le permitimos que entre a cierto punto de nuestra vida ahí se quedará, y si no le decimos nada él se irá metiendo más y más hasta donde le dejemos. No se conformará con un área de tu vida, él buscará tomar el control completo. La obra del diablo es real, pero la obra de Jesús es aún más real y verdadera.

4. Los demonios son perversos.

No tienen misericordia y no puedes negociar con ellos.  

“Porque he aquí, yo levanto a los caldeos, nación cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas. Formidable es y terrible; de ella misma procede su justicia y su dignidad. Sus caballos serán más ligeros que leopardos, y más feroces que lobos nocturnos, y sus jinetes se multiplicarán; vendrán de lejos sus jinetes, y volarán como águilas que se apresuran a devorar. Toda ella vendrá a la presa; el terror va delante de ella, y recogerá cautivos como arena.” (Hab. 1:6-9).

La Biblia se refiere al enemigo y a los demonios como lobos (Ez. 22:27). Muchos de los ataques de las tinieblas vienen en la noche. Seguramente por la noche es cuando más pensamientos vienen a tu mente que te despiertan y sientes que te hundes en tu cama. Lo mejor que puedes hacer en esos momentos es leer la Biblia y orar. La guerra espiritual es real pero el enemigo no quiere que lo creamos, no permitamos que nos engañe.

“Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.” (Hch. 20:29).

Un análisis acerca del comportamiento de los lobos dice que éstos pueden parecer muy tranquilos cuando están frente a su presa. Pero en realidad lo que está haciendo es analizarla hasta que puedan encontrar el momento perfecto para atacar. Este es un momento de debilidad. El lobo busca una oveja sola, alejada del rebaño, y generalmente no ataca solo, viene con otros lobos para atacar y matar.

Para estar protegidos debemos estar dentro del rebaño, lo más pegados al pastor.


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5. Satanás y sus demonios son astutos.

La Biblia describe a Satanás como astuto: “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” (Gn. 3:1).

“Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey” (Dan. 2:2).

Un mago lo que busca es distraerte para poder engañarte, de esta misma forma aparece el diablo, nos engaña, nos distrae, pero por otro lado nos está matando. No seamos partícipes de las cosas que no le agradan a Dios.

El diablo está buscando qué carnada usar, qué es lo que puede hacerte caer. Lo mismo hizo con Jesús, cuando vio que tenía hambre quiso tentarlo. “Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo” (Lc. 4:13). Así es el diablo, una vez que resistes a la tentación se aparta por un tiempo. Pero después buscará una oportunidad más, una persona, un recuerdo, un rencor, una herida o una amistad. En cualquiera que pueda ser tu debilidad él volverá, porque su objetivo siempre será robar tu morada.

Sed sabios y velad

Por eso dice Pablo en Efesios 6:11: ‘’ “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.” La palabra ‘’asechanzas’’ hace referencia a los métodos de satanás. Tú tienes que ver cuál podría ser el siguiente ataque del enemigo, anota cada una de tus debilidades pues seguramente ahí es donde podría ser el siguiente.

Abraham mismo nació en la tierra de los caldeos pero Dios lo llamó a salir de ahí, él le creyó y fue llamado el padre de la fe.

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Ped. 5:8). El león que ruge es un león viejo, así está satanás, viejo y vencido, pero quiere hacerte creer que no es así. Pero existe otro león: “Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos” (Ap. 5:5).

La oveja no puede estar sola pues está expuesta a los ataques de los lobos, sólo está protegida cuando está con las demás ovejas y cerca del pastor. El mejor lugar en el que tú puedes estar es donde están las ovejas, con el pastor. La única forma de cuidarte del ataque del enemigo es permaneciendo en el Señor.

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Viviendo en Cristo
Hay un Comentario sobre este artículo
  • Anónimo
    8 agosto 2017 at 4:05 pm

    Muy muy cierto. Demos confiar en nuestro creador, Dios y no dejarnos llevar y caer en su tentación de Satanás, Dios tiene el poder que el diablo solo es un imitado, gloria a Dios alabado sea su nombre

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